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Intrusos armados amenazan a familia en Andorra por deuda de drogas

Sospechosos con acento de Europa del Este, vinculados a red criminal levantina española, emboscaron a una madre y su bebé de dos años en un ático, exigiendo cientos de miles de euros relacionados con los negocios de su pareja fallecida. No hubo heridos tras la respuesta policial masiva pero infructuosa.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraAltaveuARAEl Periòdic

Claves

  • Cuatro-cinco hombres con acento de Europa del Este amenazaron a viuda y niña de 2 años por deuda de drogas de más de 100.000 € del padre fallecido.
  • Intrusos usaron cuchillos, registraron piso en ático de La Cortinada, huyeron por las montañas tras ausencia del hijo objetivo.
  • Vinculado a intento previo en Encamp; ejecutores de crimen organizado español que blanquea vía empresas andorranas.
  • Respuesta policial importante con unidad GIPA; sin detenciones, investigación hermética con cooperación internacional.

La policía de Andorra continúa una investigación discreta sobre una intrusión armada en un edificio de apartamentos en La Cortinada, en la CG-3, donde un grupo de hombres con acento de Europa del Este amenazó a los residentes por una supuesta deuda relacionada con drogas por valor de varios cientos de miles de euros.

El incidente ocurrió alrededor de las 9:45 el miércoles. Cuatro o cinco sospechosos —tres que entraron en el ático, con dos probablemente vigilando fuera— se acercaron desde las montañas y se escondieron en el garaje. Emboscaron a una viuda hispano-colombiana, pareja de un hombre fallecido recientemente, cuando llegaba con su hija de dos años, que no está biológicamente relacionada con el principal objetivo. Presionando un objeto punzante como un cuchillo contra su espalda, uno de los hombres la obligó a subir al ático, previamente ocupado por el fallecido y su hijo de 19 años, el objetivo principal que estaba ausente. Los intrusos profirieron amenazas de muerte a los presentes, exigieron el pago de la deuda vinculada a las actividades del padre fallecido, registraron el piso en busca de dinero o bienes y huyeron hacia las montañas. No hubo heridos, agresiones físicas ni daños materiales confirmados, y los vecinos no oyeron nada inusual hasta la llegada de la policía.

Una alerta provocó una respuesta importante a las 9:35, con tres patrullas, una furgoneta, agentes de tráfico de Ordino con chalecos antibalas y la unidad GIPA con armas largas. Los temores iniciales de armas de fuego resultaron infundados; solo se usaron armas blancas. Los sospechosos ya habían escapado.

La investigación, supervisada por la fiscalía y la dirección de la policía, se origina en dos denuncias por amenazas: una del suceso en La Cortinada y otra de un intento fallido previo en Encamp dirigido al joven. La deuda está ligada al padre de 52 años de la región de Murcia, en España, que murió hace más de un año por enfermedad tras mudarse a Andorra después de fracasos empresariales en España y Portugal. Sus actividades abarcaban energía, tecnología, inmobiliario, import-export y más, con empresas en Andorra, Murcia, Valencia, Montferrer-Castellbò y vínculos con un fondo de inversión luxemburgués. La policía considera a los hombres como ejecutores de una red de crimen organizado española levantina que supuestamente usa Andorra para blanquear ganancias de operaciones internacionales de drogas fallidas. Los investigadores examinan empresas asociadas, basándose en declaraciones de las víctimas para identificaciones, protecciones e información sobre implicaciones familiares y empresariales. La segunda denuncia de Encamp parece menos central.

No hay grabaciones de vigilancia del grupo, ya que el edificio carece de cámaras. La policía mantiene una investigación «totalmente hermética», confirmando las denuncias pero pidiendo paciencia para las verificaciones. Continúan las patrullas junto con análisis de escritorio y probable cooperación internacional, asumiendo que los sospechosos han huido. Se realizan entrevistas a la viuda, su hija, el hijo, otros residentes y vecinos, con todas las pistas activas en este caso inusual para Andorra. No se han producido detenciones.

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