Carpintero Alfons Dejuan celebra su 100 cumpleaños en Andorra
De su llegada reacia en 1958 a residente de por vida, Dejuan atribuye su siglo de vida a los lazos familiares, las amistades y una promesa a su padre.
Claves
- Llegó a Andorra en 1958 como carpintero, inicialmente se marchó por el frío pero regresó con su familia de forma permanente.
- Contribuyó a la transformación de Andorra de rural a economía moderna mediante construcciones de chalés.
- Asiduo del centro social Casal Calones, valora las conexiones humanas por encima del dinero.
- Heredó promesa de longevidad de su padre, que también vivió hasta los 100.
Alfons Dejuan celebró recientemente su 100 cumpleaños rodeado de familia, amigos y compañeros del centro social Casal Calones en Andorra la Vella. ⏎ ⏎Originario de un pueblo de la Franja, en Aragón, fronterizo con Cataluña, Dejuan llegó por primera vez a Andorra en agosto de 1958 como carpintero. Un compañero de trabajo le había invitado a ayudar a montar un nuevo taller. Se quedó hasta noviembre, cuando el frío paralizó los trabajos al aire libre. «Regresé y le dije a mi amigo que había estado bien, pero que Andorra no era para mí», recordó. ⏎ ⏎Esa renuencia inicial se disipó pronto. Su amigo insistió con invitaciones para unirse al proyecto permanente del taller, y Dejuan regresó, esta vez con su esposa y su hijo de seis años. La atractiva oferta de empleo hizo que el traslado familiar mereciera la pena, y se instalaron definitivamente en el Principado. ⏎ ⏎A lo largo de las décadas, Dejuan fue testigo del cambio de Andorra de una sociedad rural basada en la agricultura a una economía moderna en auge. Como carpintero, contribuyó a la construcción de numerosos chalés y otros proyectos a través de su taller. ⏎ ⏎Sin embargo, su historia pone el énfasis en las conexiones personales por encima de los logros profesionales. «He tenido suerte. He sido amigo de todo el mundo», dijo. Asiduo del Casal Calones, valora el calor de la compañía allí. «Soy muy familiar, y si hay un poco de cariño hacia mí, eso es enorme. Lo prefiero al dinero, porque dar un abrazo, hacer feliz a alguien y sacarle una sonrisa es lo mejor que se puede hacer en la vida». ⏎ ⏎Dejuan atribuye su longevidad a esos lazos humanos, junto con una promesa a su padre, que también llegó a los 100 antes de fallecer. «Me hizo prometerle que lo intentaría también. Y mira, lo he conseguido hasta ahora».
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: