Empresario andorrano pierde el carnet de conducir por segunda vez por reincidencia en alcoholemia
Un gerente de empresas en Andorra la Vella se queda sin licencia tras conducir ebrio, semanas después de recuperarla.
Claves
- Conductor condenado por alcoholemia menos de un mes después de recuperar la licencia.
- Gestiona empresas para clientes franceses de residencia fiscal; pidió permiso limitado para reuniones en Francia.
- Tribunal Superior rechazó el recurso, citando transporte público y 15 meses previos sin licencia.
- El tribunal priorizó el riesgo vial de reincidente sobre inconvenientes profesionales.
Un hombre de Andorra la Vella ha perdido el carnet de conducir por segunda vez tras ser condenado por conducir con una tasa de alcohol en sangre superior al límite legal, menos de un mes después de recuperarlo por una infracción similar previa.
El conductor, que gestiona dos empresas dedicadas a solicitudes de residencia fiscal para clientes extranjeros —principalmente franceses—, solicitó permiso para conducir durante las horas laborales tras la revocación inicial por el juzgado local. Tras el rechazo de esa solicitud, recurrió al Tribunal Superior argumentando que su trabajo requería viajes de larga distancia para reunirse con clientes y posibles compradores en Francia. Alegó que el transporte público era impracticable por las frecuentes huelgas en Francia, y que las alternativas privadas eran financieramente inviables. También sostuvo que aplicar la pena completa perjudicaría su vida familiar y profesional por pérdida de ingresos, violando el principio de individualización de la pena. En concreto, pedía autorización para conducir 24 horas los martes y viernes.
El Tribunal Superior desestimó el recurso en su sentencia. Señaló que tanto los servicios de transporte público de Andorra como las otras opciones hacia Francia funcionan plenamente, y que cualquier coste o inconveniente añadido es consecuencia directa de la condena por reincidencia en conducción bajo efectos del alcohol. La sentencia destacó la «falta de efecto disuasorio» de la pena anterior del conductor, subrayando su riesgo continuo para la seguridad vial. Proteger a los usuarios de las vías públicas, afirmó, prevalece sobre sus necesidades profesionales.
El tribunal señaló alternativas prácticas: podría programar las visitas a clientes en solo dos días a la semana, usar transporte público con planificación anticipada o viajar con uno de sus 15 empleados. También observó que había gestionado su negocio sin licencia durante 15 meses previamente y mostraba signos de estabilidad financiera incompatibles con su alegada dificultad económica. Su trabajo podría continuar mediante transporte público para los desplazamientos fuera del Principat.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: