Espía de 1946 usó seducción para distraer de las ratlines nazis en Andorra
Historiador descubre informe de inteligencia francés sobre la agente española Conchita Carbonell, que coqueteó con espías enemigos en el Hotel Mirador de Andorra para protegerlos
Claves
- Conchita Carbonell, ~35 años, rubia, supuestamente coqueteó con espías en el Hotel Mirador para hacerles perder el tiempo.
- Informe de archivos de Perpignan, 16 de mayo de 1946, la vincula a la policía del Gobierno Civil de Barcelona.
- Objetivo: Desviar atención de las 'ratlines' nazis que smugglingaban alemanes a Latinoamérica vía Andorra-España.
- Informante la consideró ineficaz y 'demasiado ruidosa', posiblemente un ardid deliberado.
El historiador Claude Benet ha descubierto un informe de inteligencia de 1946 que detalla las actividades de una agente de la policía española en el Hotel Mirador de Andorra, quien supuestamente distrajo a espías franceses y republicanos en medio de redes que traficaban fugitivos nazis a través del país.
El documento, hallado en los archivos departamentales de Perpignan, fue firmado el 16 de mayo de 1946, un año después del fin de la Segunda Guerra Mundial. Un informante anónimo describió a «Conchita Carbonell, de unos 35 años, rubia, bastante rellena», que se hospedaba en el Hotel Mirador de Andorra la Vella. Inicialmente señalada como agente del servicio de contraespionaje 2a bis de Franco, ulteriores comprobaciones sugirieron que trabajaba en cambio para la policía del Gobierno Civil de Barcelona.
Según el informe, el papel de Carbonell consistía en coquetear con —y si era posible seducir a— operativos de inteligencia franceses y republicanos españoles en Andorra. El objetivo no era principalmente extraer información, sino desviar su atención, malgastando su tiempo y energía para que no pudieran centrarse en objetivos más críticos. El informante señaló: «Dada la forma en que actúa, no me sorprendería que la hubieran enviado a Andorra para atraer la atención de personas que trabajan para los servicios de inteligencia franceses o republicanos españoles, desviando así la vigilancia de aquellos agentes, que de otro modo tendrían más tiempo para ocuparse de agentes más importantes que en la actualidad se encargan del paso de evadidos alemanes».
Este aumento de inteligencia en mayo de 1946 procedía de rutas de escape activas, o «ratlines», que transportaban nazis hacia Latinoamérica. Benet previamente localizó un informe relacionado de Perpignan sobre la detención el 15 de mayo de 1946 de Hans Senekowitsch, un teniente de navío alemán, por gendarmes cerca de Andorra la Vella alrededor de las 10:30. Había cruzado la frontera en el sector de Castelet mediante una red organizada. Los pasadores supuestamente guiaban a tales evadidos hasta Soldeu, luego en coche a España, desembarcando en el Hotel Andria de La Seu d'Urgell.
El informante finalmente descartó a Carbonell como ineficaz, llamándola «demasiado ruidosa para ser una buena agente» y carente de gran inteligencia, aunque especuló que esta percepción podría haber sido su estratagema deliberada. El informe no llegó a la publicación anterior de Benet, *Traces de la II Guerra Mundial a Andorra*.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: