Expertos advierten de que la IA arriesga sesgos sin mujeres en su entrenamiento
Equipos mayoritariamente masculinos pasan por alto el equilibrio de género en los datos y resultados de la IA, lo que genera herramientas poco representativas, según expertos en un evento catalán.
Claves
- La IA entrenada por equipos masculinos suele descuidar a las mujeres en los datos, causando comportamientos no neutrales y favoritismo hacia hombres.
- Pocas mujeres en tecnología por brechas educativas; matrícula femenina subió del 5% al 22% gracias a iniciativas.
- Falta de modelos femeninos perpetúa la baja representación en liderazgo.
- Mujeres expertas aportan perspectivas únicas como «disidentes» para una IA justa y ética.
Expertos advierten de que las herramientas de inteligencia artificial arriesgan ser poco representativas y sesgadas sin la participación de mujeres en su entrenamiento, ya que los equipos mayoritariamente masculinos suelen pasar por alto el equilibrio de género en los datos y resultados.
Karina Gibert, decana del Col·legi Oficial d'Enginyers Informàtics de Catalunya, y Mònica Espinosa, directora del Centro de Innovación y Competencias de la Agència de Ciberseguretat de Catalunya, expusieron este argumento durante un evento en el Auditori MoraBanc. Argumentaron que la IA entrenada sin aportes diversos no refleja la sociedad de manera equitativa.
«Si no la entrenas correctamente, la IA puede mostrar comportamientos no neutrales y disfunciones», señalaron las ponentes. Los equipos dominados por hombres, dijeron, frecuentemente descuidan asegurar que las mujeres estén adecuadamente representadas en los datos de entrenamiento o que las herramientas funcionen por igual para hombres y mujeres, mostrando a veces favoritismo hacia estos últimos.
El problema radica en la educación y los primeros pasos profesionales, explicó Gibert. «No puedes poner mujeres en entornos donde no existen», dijo, pidiendo esfuerzos para inspirar a las niñas de primaria y secundaria hacia carreras tecnológicas. Pocas mujeres se forman como profesionales en el sector, aunque Gibert señaló avances: en su facultad, la matrícula femenina ha pasado del 5% hace seis años a más del 22%, gracias a iniciativas específicas.
La falta de modelos femeninos perpetúa el ciclo, con una baja representación en los altos cargos tecnológicos que probablemente persistirá sin ejemplos visibles. Tanto Gibert como Espinosa encarnan esas figuras, habiendo abierto caminos en entornos exclusivamente masculinos para llegar a sus puestos directivos.
Gibert no expresó arrepentimientos por su elección profesional, impulsada por su fuerte aptitud para las matemáticas. Al entrar en el mundo laboral, se encontraron como las únicas mujeres en salas de decisiones, viendo a menudo los problemas desde perspectivas nuevas. «Siempre eres la señora que está ahí y ve las cosas de forma diferente», describió Espinosa, añadiendo que incluso los debates siguen siendo complicados como única mujer presente.
Durante años, han sentido que son necesarias «disidentes» para contrarrestar influencias sesgadas hacia lo masculino y ofrecer una tecnología justa y ética.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: