Las fundaciones andorranas CREI, bajo escrutinio por el escándalo de pagos indebidos a jóvenes catalanes en acogida
La auditoría de Cataluña revela conflictos de interés y fallos en el seguimiento por parte de Resilis y Mercè Fontanilles, que motivan el fin de su contrato de supervisión de prestaciones en 2026.
Claves
- Auditoría catalana detecta 167 M€ en pagos indebidos (2016-2024), 4,7 M€ a exjóvenes en acogida.
- UTE Resilis-Mercè Fontanilles con doble rol en vivienda y supervisión de ayudas, con riesgo de conflictos.
- Alegaciones de mal seguimiento, 'plazas fantasma' y pagos a jóvenes no elegibles.
- Cataluña pondrá fin a la supervisión de las fundaciones en 2026; contrato CREI andorrano sin afectación por ahora.
Las fundaciones que gestionan el Centre Residencial d'Educació Intensiva (CREI) de Andorra, Resilis y Mercè Fontanilles, afrontan un intenso escrutinio en Cataluña por su papel en un escándalo de pagos indebidos a antiguos jóvenes en acogida.
Las dos organizaciones forman una unión temporal de empresas (UTE) que asumió la gestión del CREI en junio de 2022 mediante un contrato adjudicado por el Gobierno andorrano. En su momento, los responsables destacaron su experiencia en intervenciones psicosociales para personas en riesgo, especialmente niños, adolescentes y jóvenes.
Sin embargo, un informe de junio de 2025 de la Sindicatura de Comptes de Cataluña ha puesto de relieve graves deficiencias. Detectó que el Departamento de Derechos Sociales catalán realizó pagos indebidos por más de 167 millones de euros entre 2016 y 2024 a beneficiarios que no cumplían los criterios de elegibilidad. Para los exjóvenes en acogida, la cifra ascendió a 4,7 millones de euros.
La Sindicatura atribuyó estos problemas a riesgos inherentes a la externalización del seguimiento de estas ayudas. Resilis y Mercè Fontanilles gestionan de forma independiente pisos de acogida para jóvenes mientras evalúan y supervisan conjuntamente la concesión de prestaciones. Este doble papel, señaló el informe, genera un «riesgo de conflicto de intereses» en la toma de decisiones del personal de las fundaciones. Además, exigen a los jóvenes residentes que contribuyan a los gastos de vivienda si consiguen empleo e ingresos.
Los medios catalanes han informado de más alegaciones de trabajadores actuales y antiguos del Departamento de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) vinculados a las fundaciones. Afirman que las organizaciones no siguieron adecuadamente a los beneficiarios, lo que llevó a pagos continuados a jóvenes con empleo, que vivían fuera de Cataluña o que ya no eran elegibles. También se acusa de «plazas fantasma», en las que el personal recibía instrucciones para mantener en lista a residentes que se habían marchado y simular una ocupación completa en los pisos de acogida.
Una auditoría externa encargada por el Departamento de Derechos Sociales identificó «graves disfunciones» y «procedimientos ineficaces» en el seguimiento de la vivienda y las ayudas financieras para exjóvenes en acogida. Aunque descartó fraude directo, confirmó que la UTE concedió prestaciones sin un seguimiento adecuado, un problema que existía antes de su implicación.
En respuesta, el departamento prevé poner fin a la supervisión de las ayudas a exjóvenes en acogida por parte de Resilis y Mercè Fontanilles cuando expire su contrato en diciembre de 2026. Las autoridades no han detallado aún el impacto en el contrato del CREI en Andorra.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: