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El hospital de Andorra desbordado por 256 caídas e lesiones por hielo negro

La lluvia congelada provocó hielo negro generalizado en Andorra la Vella y Escaldes-Engordany, con 256 triajes en Nostra Senyora de Meritxell, en su mayoría.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraEl PeriòdicAltaveuARABon Dia

Claves

  • 256 triajes el jueves, 201 adultos mayores de 14 años, 134 caídas directas con fracturas y contusiones.
  • Hielo negro por lluvia que se congeló a -0,8 °C en valles; puntos calientes como Plaça dels Coprínceps desbordaron los servicios.
  • SAAS envió 53 ambulancias, bomberos 15 izados; se esparcieron +4900 kg de sal, pero la lluvia retrasó la efectividad.
  • Alcaldes se disculpan, prometen mejores protocolos ante ausencia de alertas específicas; riesgos residuales el viernes.

El Hospital Nostra Senyora de Meritxell gestionó 256 triajes de pacientes el jueves por el hielo negro generalizado debido a la lluvia congelada durante la noche en Andorra la Vella y Escaldes-Engordany. De estos, 201 afectaron a adultos mayores de 14 años con lesiones traumáticas, incluidas 134 directamente vinculadas a caídas. Las lesiones incluyeron típicamente fracturas de muñeca y codo por brazos extendidos en los resbalones, junto con roturas lumbares, de fémur y vertebrales, así como contusiones. Las unidades de traumatología alcanzaron su capacidad máxima cuando el dolor retardado de los incidentes matutinos provocó llegadas posteriores.

El hielo negro se formó cuando la lluvia líquida se congeló al instante en superficies cercanas o por debajo de 0 °C en los fondos de valle —como -0,8 °C en Escaldes a las 7 de la mañana—, mientras que zonas más altas como La Cortinada registraron 5,8 °C por inversión térmica. Los casos se acumularon rápidamente: 54 triajes de 6:50 a 9:00, subiendo a 97 a las 13:30 y 134 al final del día. El Servei Andorrà d'Atenció Sanitària (SAAS) envió 53 ambulancias, con bomberos realizando 15 izados, 12 en Avinguda Carlemany. Puntos calientes incluyeron Plaça dels Coprínceps, Creu Blanca, Parc de la Mola, Plaça del Poble, Baixada del Molí y el casco antiguo empedrado. Las redes sociales mostraron líneas de emergencia saturadas y calles como pistas de hielo; testigos describieron la sobrecarga en urgències y peligros persistentes pese a los esfuerzos.

Las parroquias activaron protocolos estándar sin alertas específicas de Meteo Andorra o Protección Civil. Los guardias de Escaldes-Engordany detectaron hielo desde las 23:00 del miércoles en el centro, Sant Jaume y carreteras a Vilars y Plana, que se expandió a las 4:00. Los quitanieves empezaron a las 23:00, esparciendo 4900 kg de sal desde las 6:00 en 10 puntos prioritarios, incluidos accesos a hospitales y escuelas, con palas, quads y barreras. La lluvia nocturna retrasó la efectividad hasta después de las 11:00; los equipos de circulación se unieron a 10 operaciones con servicios de emergencia.

Los equipos de higiene de Andorra la Vella comenzaron a las 4:00 —algunos desde las 22:00 del miércoles—, duplicando turnos cerca de centros sanitarios, escuelas y comercios con ocho vehículos, 14 trabajadores, apoyo ambiental y de obras públicas. Gestionaron 38 alertas de tráfico y cinco informes públicos, aplicando más de 10 toneladas de sal en pendientes y el casco antiguo. La cónsul adjunta Olalla Losada dijo que los equipos cubrieron todas las zonas heladas con revisiones continuas, priorizando pendientes de alto tráfico como Baixada del Molí. Recomendó calzado adecuado, pegarse a los edificios al caminar y precaución para personas vulnerables, señalando que no había conteo preciso de caídas sin denuncias oficiales. La parroquia publicó una alerta en X alrededor de las 10:30.

Otras parroquias reportaron efectos limitados: Ordino tuvo dos caídas, desplegando cinco jeeps esparcidores, un Unimog, dos quads y cuatro equipos de palas desde el amanecer. La Massana esparció sal desde las 4:00 con señales, ahorrando Pal y Arinsal; Canillo usó 10 máquinas y 17 trabajadores para siete toneladas de sal; Encamp y Sant Julià de Lòria no registraron ninguno.

El viernes, el alcalde de Andorra la Vella, Sergi González, se disculpó por las lesiones debidas a la lluvia congelada excepcional, sin alertas dirigidas, y prometió mejorar protocolos para tiempo de alto riesgo, mejor previsión y coordinación —el hielo rápido en superficies húmedas superó los esfuerzos pese a más de 10 toneladas de sal—. Escaldes-Engordany expresó solidaridad, defendió el trabajo nocturno pese al impacto de la lluvia en la sal, y convocó una revisión vespertina con departamentos y cónsules. Ambas parroquias destacaron la ausencia de avisos meteorológicos o de Protección Civil por lluvia congelada, aunque el secretario de Estado David Forné dijo que los avisos de bajas temperaturas llegaron a los comunes. Los propietarios deben limpiar las aceras adyacentes, como con la nieve. Persistieron riesgos residuales el viernes, con algunos accidentes laborales vinculados al episodio.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: