El Instituto de la Mujer de Andorra critica los testimonios repetidos de víctimas de violencia sexual
Las víctimas siguen obligadas a revivir el trauma varias veces en los juicios pese a los protocolos de protección y casos recientes que aceptan declaraciones únicas como prueba.
Claves
- Las víctimas declararon hasta 3 veces en algunos casos, causando agotamiento y abandonos.
- Tres juicios recientes evitaron el testimonio oral a víctimas aceptando declaraciones previas.
- La Ley 1/2015 y protocolos del Código Púrpura permiten la 'prueba preconstituida' para protección.
- El instituto exige el testimonio único como norma, no como excepción.
El Instituto de la Mujer de Andorra ha criticado los casos en curso en los que las víctimas de violencia sexual deben declarar varias veces durante los procedimientos judiciales, pese a los protocolos diseñados para evitar esa revictimización.
En tres juicios recientes por violencia sexual en el Tribunal de Corts, las víctimas se libraron de prestar testimonio oral. En su lugar, el tribunal aceptó sus declaraciones de la fase de investigación como prueba válida, ahorrándoles el calvario de revivir los hechos años después ante los jueces. Este enfoque forma parte de protocolos evolucionados destinados a proteger a los afectados.
Judith Pallarés, presidenta del Instituto de la Mujer de Andorra, ha dicho a Diari d'Andorra que las víctimas nunca deberían tener que declarar más de una vez. Enfatizó que la revictimización se produce cada vez que las mujeres se ven obligadas a repetir sus relatos, independientemente de si los juicios se celebran a puerta cerrada para proteger su intimidad. «El coste emocional se produce cada vez que una víctima debe reconstruir los hechos ante un nuevo operador judicial», afirmó.
El instituto advierte de que algunas mujeres aún terminan declarando hasta tres veces a lo largo de procesos penales prolongados, lo que genera agotamiento psicológico y, en algunos casos, las desanima a continuar. «Muchas quieren pasar página y no revivir constantemente la situación traumática», añadió Pallarés.
Estos casos recientes demuestran la capacidad del sistema para usar las declaraciones de la fase de investigación como «prueba preconstituida» con plena validez en el juicio. El mecanismo está recogido en la Ley 1/2015 de erradicación de la violencia de género y doméstica, que reforzó las protecciones a las víctimas e introdujo adaptaciones procesales. La ley también respalda los protocolos del Código Púrpura para la detección e intervención coordinada de recursos sociales e institucionales.
Para el instituto, el reto ahora no está en el marco legal, sino en su aplicación consistente y generalizada. Pallarés insistió en que declarar solo una vez debe convertirse en la norma, no en la excepción, para garantizar que los procesos judiciales no inflijan un sufrimiento secundario.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: