Volver al inicio
Otros·

El Tribunal de Corts escucha testimonios contradictorios en el juicio por agresión de porteros en 2018

**El Tribunal de Corts escucha testimonios contradictorios en el caso de agresión en discoteca de 2018** El Tribunal de Corts ha concluido los alegatos orales en el juicio a dos porteros de discoteca

Sintetizado a partir de:
AltaveuDiari d'AndorraBon Dia+3

Claves

  • El Tribunal de Corts escucha testimonios contradictorios en juicio por agresión de porteros de discoteca en 2018.
  • Fiscalía pide prisiones condicionales (5 y 3 meses) y multas (3.000 y 1.500 euros) por lesiones leves.
  • Víctimas alegan puñetazos y patadas sin provocación tras expulsión; acusados niegan violencia y citan hostilidad.
  • Defensa destaca inconsistencias en relatos y pruebas médicas menores como ibuprofeno.

**El Tribunal de Corts escucha testimonios contradictorios en el caso de agresión en discoteca de 2018**

El Tribunal de Corts ha concluido los alegatos orales en el juicio a dos porteros de discoteca acusados de tres delitos leves de lesiones intencionales por un incidente fuera de un local el 24 de junio de 2018. La fiscalía sostiene que las agresiones están probadas y pide cinco meses de prisión condicional nocturna más 3.000 euros de multa para el principal acusado, y tres meses más 1.500 euros para el otro. También reclama indemnizaciones para las víctimas, que recibieron atención médica con radiografías y antiinflamatorios.

La alteración comenzó dentro del club en las primeras horas de la noche de San Juan, cuando el personal expulsó a un cliente muy ebrio. Fuera, las versiones divergen radicalmente. Las víctimas describieron a los porteros lanzando puñetazos y patadas sin provocación. Un hermano relató que un portero insultó a su cuñada y le golpeó la mandíbula —posiblemente con un guante— antes de que él recibiera golpes en el estómago y las costillas al intervenir. Su hermano sufrió un esguince de tobillo tras caer, lo que le impidió trabajar. La mujer negó haber escupido al personal e insistió en que la violencia se produjo tras la expulsión por una disputa sobre una bebida.

Los acusados rechazaron las acusaciones. El controlador de accesos andorrano de 30 años dijo que solo escoltaron al cliente disruptivo y vomitivo hasta la salida, tras lo que el grupo se puso hostil y les escupió. El empleado de planta de 28 años afirmó que solo buscó calmar los ánimos, llamó a la policía y no dio ningún golpe.

La defensa pidió la absolución o la reclasificación como faltas, destacando discrepancias en los testimonios —como la incapacidad de la mujer para precisar qué mejilla fue golpeada—, las escasas necesidades médicas más allá de ibuprofeno o Enantyum, y la posible prescripción tras ocho años. Argumentaron que las radiografías fueron preventivas, no curativas.

La fiscalía replicó que las declaraciones de las víctimas coinciden en los elementos esenciales, las radiografías confirman la intervención médica que eleva las lesiones a delito, y la llamada a la policía de los porteros contradice su versión de que no ocurrió nada. El tribunal dejó el caso visto para sentencia, con la tarea de resolver si hubo agresiones y si la responsabilidad recae en el personal.

Comparte el articulo en

Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: