Mujer se enfrenta a 15 meses de prisión en suspenso por conducción temeraria en Andorra
Una conductora de 45 años entró en una glorieta en sentido contrario, condujo de forma errática y colisionó sola; la fiscalía rechaza la defensa de epilepsia por el vídeo.
Claves
- Entró en glorieta en sentido contrario, conducción errática obligó a maniobras evasivas, chocó sola contra terraplén.
- Fiscalía: Vídeo muestra correcciones deliberadas, rechaza defensa de crisis epiléptica.
- Defensa: Epilepsia focal causó acciones automáticas; neurólogo lo considera plausible.
- Tribunal reserva fallo tras testimonios de policía y expertos.
Una mujer de 45 años se enfrenta a una posible pena de 15 meses de prisión en suspenso tras un juicio en el Tribunal de Corts de Andorra por cargos de conducción temeraria derivados de un incidente en 2022 en Anyós.
El caso, ocurrido el martes durante las fiestas de Sant Joan hace cuatro años, implicó a la conductora que se dirigía de Anyós hacia Escaldes-Engordany. Sobre las 11:30 de la mañana de un viernes, entró en una glorieta en sentido contrario, condujo de forma errática durante unos tres minutos y obligó a otros conductores a esquivarla. Corrigió brevemente su trayectoria para evitar una colisión frontal con un camión e incluso volvió momentáneamente al carril correcto antes de perder el control y chocar sola contra un terraplén. No hubo heridos ni daños a terceros.
La fiscalía rechazó la alegación de la defensa de un ataque epiléptico focal, calificándolo de «demasiado coincidental» dada su diagnosis desde los 25 años y el seguimiento médico regular desde 2008. Señalaron imágenes de cámaras de movilidad que muestran maniobras deliberadas —como ajustes de trayectoria— como prueba de consciencia y voluntariedad, argumentando que conducir con riesgos conocidos de tales episodios constituía un peligro previsible. La oficina del fiscal público solicitó 15 meses de cárcel en suspenso, una prohibición de conducir de dos años y una multa de 1500 €.
La mujer testificó que recordaba mirar el reloj antes de salir de casa y luego nada hasta despertarse rodeada de gente tras el choque. Describió frecuentes «auras» cortas de desconexión mental que duran segundos y que nunca antes habían alterado su vida normal, incluida la conducción. No ha conducido desde entonces y se enteró días después de que había entrado en la glorieta en sentido inverso. Su neurólogo explicó que la epilepsia focal puede causar acciones automáticas complejas —como conducir en sentido contrario durante más de un minuto— sin consciencia del entorno, considerándolo científicamente plausible en este caso.
Testigos policiales, basados en los vídeos, insistieron en que las correcciones demostraban intención y conocimiento del entorno. Expertos médicos y forenses no pudieron confirmar que ocurriera un ataque pero dijeron que seguía siendo posible.
La defensa pidió la absolución, destacando que no existía motivo racional más allá de la enfermedad, que había gestionado con certificados médicos favorables para renovaciones de licencia. El episodio, argumentaron, fue una manifestación imprevista de su condición.
El Tribunal de Corts ha reservado el fallo.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: