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La población portuguesa en Andorra cae un 10% desde 2019 por problemas de vivienda

La comunidad portuguesa en Andorra ha disminuido de 9.212 residentes en 2019 a 8.428 en 2025, impulsada por la escasez de vivienda, el alza de costes y.

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • La población cayó de 9.212 en 2019 a 8.428 en 2025, un descenso del 10%.
  • Atribuido a escasez de vivienda, alza de costes y políticas de retorno de Portugal.
  • La comunidad creció de 27 en 1968 a un pico de 13.519 en 2007, ahora diversificada en emprendimiento.
  • Persisten fuertes lazos de integración y hermandad pese al éxodo.

La población portuguesa en Andorra ha caído alrededor de un 10% desde 2019, pasando de 9.212 residentes a 8.428 a fecha de 2025, según las últimas estadísticas gubernamentales.

José Manuel da Silva, ex cónsul honorario de Portugal en el Principat, atribuye el descenso principalmente a los continuos problemas de vivienda en Andorra. Muchos de los primeros colonos portugueses, que ahora se acercan a la jubilación en medio del alza de los costes de vida, encuentran más asequible regresar a casa. El Gobierno de Portugal también ha introducido políticas de retorno para animar a sus nacionales a volver, señaló da Silva.

La geógrafa Maria Jesús Lluelles, doctora en la materia, compartió esta opinión. «La situación en Andorra se ha vuelto más difícil, mientras que Portugal ha superado lo peor de su crisis», afirmó.

La comunidad portuguesa tiene raíces profundas en Andorra, que se remontan a los años 70 tras la pérdida por Portugal de sus colonias africanas. Las cifras oficiales muestran solo 27 residentes portugueses en 1968, que subieron a 87 en 1975 antes del primer gran flujo migratorio. En 1980, su número alcanzó los 1.092, con un pico de 13.519 en 2007.

Inicialmente atraídos por trabajos en la construcción y la limpieza, la comunidad se ha diversificado desde entonces. Da Silva destacó que unos 300 emprendedores portugueses están ahora activos en el sector de la restauración, superando los estereotipos obsoletos del trabajo manual.

A pesar del cambio demográfico, persisten fuertes lazos entre andorranos y portugueses. Da Silva describió la relación como de hermandad, con los residentes integrándose rápidamente y los vínculos perdurando durante más de 40 años. Siempre ha considerado Andorra como un segundo hogar.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: