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Juicio por robo en hotel de Encamp con cuchillo y martillo acaba, sentencia el 17 de junio

**Juicio por robo en hotel de Encamp concluye, sentencia pendiente para el 17 de junio** El Tribunal de Corts de Andorra ha concluido las actuaciones del juicio a un hombre de 24 años acusado de

Sintetizado a partir de:
AltaveuLa Veu LliureDiari d'Andorra+3

Claves

  • Hombre de 24 años juzgado por robo en hotel de Encamp con cuchillo y martillo el 23 de agosto de 2025, robó 900 €.
  • Fiscalía pide 6,5 años de prisión + 5.000 € de indemnización para recepcionista traumatizada; defensa, 8 meses ya cumplidos.
  • Acusado alega depresión, intoxicación (cerveza, cocaína), TDAH; mostró arrepentimiento y planea tratamiento.
  • Víctima sufrió estrés agudo pero se recupera; sentencia fijada para el 17 de junio en tribunal andorrano.

**Juicio por robo en hotel de Encamp concluye, sentencia pendiente para el 17 de junio**

El Tribunal de Corts de Andorra ha concluido las actuaciones del juicio a un hombre de 24 años acusado de robar un hotel de Encamp con un cuchillo y un martillo el pasado agosto, dejando el caso listo para sentencia el 17 de junio. La fiscalía pide seis años y medio de prisión más 5.000 euros de indemnización para la recepcionista, a quien describen como la principal víctima. El abogado del acusado solicita tres años en total, con solo ocho meses por cumplir —tiempo ya pasado en prisión provisional—.

El incidente ocurrió en la madrugada del 23 de agosto de 2025, cuando el hombre, que visitaba desde Valladolid por motivos familiares y administrativos, entró en el hotel sobre las 5:45. Con gorra, gafas, bufanda y portando un martillo, pasó detrás del mostrador de recepción, exigió dinero y recibió unos 900 euros de la caja fuerte. Después obligó a la trabajadora a salir al jardín y volver dentro «a gatas» antes de huir. Antes esa mañana, entre las 4:15 y las 5:45, grabaciones de seguridad lo captaron rompiendo la puerta de la oficina de turismo, accediendo a propiedad privada e intentando otros robos, aunque fiscalía y defensa discrepan sobre la intención.

El acusado, que había bebido mucho —seis cervezas, ocho vasos y chupitos— antes de consumir cocaína en casa de su padre, alegó rabia por una depresión no tratada tras la muerte de su madre, agravada por abuso de sustancias y TDAH. Un psiquiatra testificó que su razonamiento estaba alterado pero no eliminado, sin premeditación remota aunque con alguna preparación como cubrirse la cara. Expresó arrepentimiento en su declaración final, pidiendo disculpas sobre todo a la recepcionista, a quien dijo que «no se lo merecía», y se comprometió a un tratamiento psiquiátrico continuado. La víctima describió sentirse «violada» tras 20 años en el puesto, con estrés agudo pero ahora recuperándose con terapia y resiliencia; aceptó las disculpas vía el abogado y espera que no se repita.

La fiscalía sostiene que la necesidad económica motivó acciones dirigidas a obtener beneficio, no destrucción aleatoria, citando el ocultamiento y la intimidación. La defensa resalta la intoxicación, los problemas psicológicos y el buen comportamiento en prisión, incluyendo programas de rehabilitación.

Sentencia esperada el 17 de junio.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: