Sant Julià de Lòria prorroga seis meses la suspensión de licencias urbanas en medio de la revisión del POUP
El consejo parroquial aprueba la extensión para detener las divisiones de terreno y nuevas urbanizaciones, garantizando una revisión rigurosa del Plan de Ordenación Urbana Parroquial.
Claves
- El consejo aprueba prórroga de 18 meses en licencias de división de terrenos y urbanizaciones para facilitar la revisión del POUP.
- Calendario: aprobación provisional a finales de 2024, consulta pública, final en otoño de 2027.
- Nuevo grupo de trabajo ciudadano incluye vecinos, propietarios y constructores para aportaciones transparentes sobre modelo urbano sostenible.
- Enfoque en límites de infraestructuras como agua, carreteras y alcantarillado ante el auge constructor en Andorra.
El consejo comarcal de Sant Julià de Lòria ha aprobado una prórroga de 18 meses a la suspensión temporal de todas las licencias de división de terrenos y nuevos proyectos de urbanizaciones privadas en la parroquia.
La medida, aprobada durante una sesión del consejo, respalda la revisión en curso del Plan de Ordenación Urbana Parroquial (POUP). Los responsables buscan redefinir el modelo de desarrollo de la zona en medio del intenso auge inmobiliario de Andorra. El Cònsol Major Cerni Cairat afirmó que la prórroga garantiza que la revisión disponga del tiempo suficiente para un rigor técnico adecuado.
Cairat detalló el calendario: aprobación provisional del POUP a finales de este año, seguida de un período de consulta pública para las aportaciones de los interesados. La aprobación final se espera para otoño de 2027, con la suspensión de licencias vigente durante todo el proceso.
Subrayó la necesidad de repensar de forma importante los modelos urbanos en Andorra, dada la actual oleada constructora. El POUP actualizado priorizará un crecimiento que la infraestructura pueda asumir, incluyendo el suministro de agua, carreteras, alcantarillado, servicios sociales y educación.
En respuesta a las demandas del concejal de la oposición Josep Majoral por una mayor implicación, Cairat anunció un nuevo grupo de trabajo de participación ciudadana. Incluirá representantes de colectivos vecinales, organizaciones sociales, propietarios de terrenos, constructores y promotoras inmobiliarias. El objetivo es la máxima transparencia en la configuración de un futuro urbano sostenible, combinando evaluaciones técnicas con políticas de crecimiento ordenado.
Majoral acogió con satisfacción la iniciativa y enfatizó la necesidad de revisar primero los estudios de capacidad parroquial para determinar los límites óptimos de crecimiento antes de tomar decisiones políticas sobre densidad, alturas de edificación y medidas de tráfico en el centro del pueblo. Describió el POUP como esencial para el futuro de la parroquia y urgió un proceso serio y estructurado para disipar la incertidumbre de residentes y promotores.
Cairat reconoció el impacto de la revisión en particulares y promotores, pero insistió en una gestión transparente. Apuntó que la expansión urbana tiene límites inherentes ligados a los recursos e infraestructuras, y que el grupo de trabajo aportará decisiones claras y participadas para un desarrollo sostenible.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: