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La Seu d'Urgell lanza un plan integral de protección infantil

El Ayuntamiento desarrolla una iniciativa basada en la LOPIVI con auditorías, protocolos y campañas para prevenir abusos y garantizar una respuesta institucional rápida.

Sintetizado a partir de:
Bon Dia

Claves

  • Auditoría de escuelas, servicios y espacios de ocio por la firma Espirales para crear protocolos que minimicen riesgos.
  • Cubre maltrato físico, abusos sexuales, bullying, acoso, coacción y negligencia institucional.
  • Los profesionales deben denunciar sospechas a las autoridades, evitando autoindagaciones o revictimización.
  • Campaña en redes sociales advierte contra que los padres investiguen denuncias, insistiendo en denunciar delitos públicos.

El Ayuntamiento de la Seu d'Urgell está desarrollando un Plan Integral de Protección de la Infancia y la Adolescencia, liderado por el psicólogo y consultor Roger Naudí. La iniciativa se basa en la Ley Orgánica de Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), que obliga a las instituciones públicas a salvaguardar el derecho de los niños a la integridad, un derecho humano fundamental que no pueden hacer valer por sí solos.

Naudí, que ocupa un puesto específico en el Ayuntamiento pese a que este carece de competencias directas en protección infantil, explicó que el plan va más allá de los protocolos existentes de 2012, actualmente en revisión. El Ayuntamiento ha contratado a Espirales, una firma especializada, para realizar una auditoría de los espacios, entidades y servicios municipales. Esto dará lugar a un protocolo adaptado que anticipe riesgos y minimice violaciones en ámbitos como escuelas, servicios sociales y actividades de ocio.

El plan aborda diversos abusos, entre ellos el maltrato físico, los abusos sexuales, el acoso, la coacción y el bullying. Naudí subrayó la necesidad de que los profesionales identifiquen los problemas con rapidez y sigan procedimientos claros, derivando los casos a servicios sociales especializados o a la fiscalía en lugar de investigarlos por su cuenta. «Si hay indicios de que está ocurriendo algo, debemos actuar», dijo, advirtiendo contra la revictimización por inacción o interrogatorios inadecuados, que transmiten al niño el mensaje de «me han hecho daño y la sociedad no me ha protegido».

Una campaña en redes sociales con vídeos pone de relieve errores comunes, como que los padres quieran «investigar» ellos mismos las denuncias de abusos para no arruinar vidas. Naudí replicó que esto arriesga más daños: «¿Querrías que otra familia interrogara a tu hija?». Los delitos contra menores son delitos públicos, lo que obliga a todos a denunciarlos.

El plan también cubre el abandono institucional, como el incumplimiento del acceso a la educación, la sanidad o las necesidades básicas, que constituye una forma de violencia. Las escuelas y centros de ocio tienen responsabilidad durante la guarda delegada; la inacción ante un bullying conocido podría derivar en responsabilidad penal por omisión. Naudí anticipa futuras sentencias que hagan responsables a las instituciones a medida que se refuerce la exigibilidad de los derechos infantiles.

El apoyo postdaño es clave, sobre todo en traumas acumulativos como el bullying, que requieren roles híbridos psicológico-legales. «Nadie debe interrogar a un niño sobre abusos, igual que nadie medicaría por su cuenta a un niño con gastroenteritis», enfatizó Naudí. El objetivo: normalizar la prevención y la respuesta para que ningún niño se sienta desprotegido.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: