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El testamento en el hospital de Andorra se mantiene tras larga disputa sucesoria

Los tribunales han considerado válido un testamento firmado en una habitación de cuidados paliativos pese a las alegaciones de falta de capacidad del testador y de incumplimiento de formalidades.

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • Testamento firmado a las 23:00 en habitación de cuidados paliativos, 15 días antes de la muerte.
  • Pariente excluido alegó incapacidad, falta de iniciales y testigos sesgados.
  • Batllia y Tribunal de Corts validaron el testamento; decisión firme en septiembre de 2025.
  • Tribunal Constitucional rechazó el recurso; el litigio está cerrado y la familia sigue dividida.

Cuando falleció el último miembro directo de una familia andorrana a mediados de junio de 2020, no solo estaba en juego una vida y un modesto patrimonio: se inició una larga disputa por la herencia que ha derivado en un prolongado litigio.

El testamento controvertido se firmó a las 23:00 en una habitación de hospital mientras el testador estaba ingresado en la unidad de cuidados paliativos y recibía altas dosis de morfina. El documento se formalizó apenas quince días antes de la muerte del testador.

Una mujer de la rama familiar excluida argumentó que, en ese momento, su pariente carecía de capacidad para tomar esa decisión y que no se habían respetado ciertos requisitos formales —por ejemplo, las iniciales en cada página del testamento y la imparcialidad de los testigos—. Su denuncia nombraba a la persona designada como heredera, al notario y a dos testigos que habían estado presentes.

También criticó la rapidez con la que se cerró el caso, afirmando que nunca se buscó prueba clave: un análisis caligráfico de la firma, testimonio del personal médico y una investigación más amplia sobre las circunstancias en las que se otorgó el testamento. Mantuvo que había indicios suficientes para cuestionar la validez de un documento que alteraba la línea sucesoria esperada.

Tanto la Batllia como el Tribunal de Corts rechazaron estas alegaciones. Los tribunales constataron que el testamento se había firmado correctamente, que el testador conservaba la capacidad necesaria y que las personas implicadas actuaron de forma lícita. El caso se archivó y esa decisión se hizo firme a principios de septiembre de 2025.

El último intento de la recurrente por reabrir el asunto llegó al Tribunal Constitucional. El tribunal se negó a admitir el recurso por manifiesta falta de contenido constitucional, subrayando que su función no es reexaminar cuestiones fácticas ni actuar como tercera instancia, sino garantizar los derechos fundamentales.

Con esa resolución, el litigio judicial está cerrado. El testamento firmado una noche en el hospital ha decidido la distribución del patrimonio y, según las partes, ha dividido de forma irreversible lo que quedaba de la familia.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: