El tribunal de Andorra concluye dos juicios destacados por agresión sexual, pendientes de sentencia
El Tribunal de Corts da por finalizados los casos de un padre que abusó de su hija y un hombre que violó a su compañera de piso, con fiscales que piden hasta 15 años; extradición adicional aprobada.
Claves
- Hombre de 47 años acusado de abusar sexualmente de su hija (4-10 años); niega los actos, admite fallos parentales.
- Colombiano de 33 años acusado de violar a su compañera de piso de 31 años tras discusión ebria; ambos en prisión provisional.
- Fiscales piden 15 años en el primer caso, 9 años más orden de alejamiento en el segundo; sentencias pendientes.
- Tribunal aprueba extradición a España del abusador de hijas adoptivas y supervisión psiquiátrica para la autora de amenazas de muerte.
El Tribunal de Corts de Andorra ha concluido los juicios de dos casos destacados de agresión sexual, con sentencias pendientes. Los fiscales piden 15 años en el primero, que implica a un hombre de 47 años acusado de abusar de su hija, y nueve años más una orden de alejamiento de 12 años en el segundo, contra un hombre colombiano de 33 años acusado de agresión sexual grave —clasificada como violación— a su compañera de piso de 31 años. En procedimientos relacionados, el tribunal aprobó la extradición a España de un hombre condenado por abusar de sus hijas adoptivas, e impuso supervisión psiquiátrica a una mujer que envió amenazas de muerte a un consultorio médico.
En el primer caso, el hombre —en prisión desde el 1 de mayo de 2024— se enfrenta a cargos de abuso sexual continuado a una menor de 14 años por un familiar, agresión sexual equivalente a violación y maltrato doméstico leve. El abuso habría ocurrido cuando su hija tenía entre 4 y 10 años; ahora con 15, lo reveló cinco años después e ingresó en custodia protectora. Las sesiones del lunes y martes revelaron patrones de maltrato familiar. Admite fallos parentales y arrebatos, pero niega los actos sexuales. Su defensa pide la absolución por esos cargos, citando la redacción del código penal de la época sobre «actos sexuales», que argumentan que implicaba ausencia de fuerza. Conceden posible maltrato o una pena de dos años equivalente al tiempo cumplido.
El segundo caso, que concluyó el viernes tras sesiones de varios días, se centra en un presunto incidente del 14 de julio de 2024 en su vivienda compartida en Aixirivall tras una noche de copas. El hombre lleva casi 18 meses en prisión provisional. Testificó primero, negando todas las acusaciones y describiendo su relación como de «confianza y amistad». Tras la cancelación de un amigo, salieron, chocaron verbalmente por la relación de ella con su jefe —pareja de ella— y discutieron en casa después de que lo expulsaran del casino. Admitió forcejear para sacarla de su habitación, pero rechazó agarrarla del cuello, tirarla a la cama, tocarle los genitales por debajo de la ropa, desabrocharle los pantalones o intentar la penetración. Afirmó que ella amenazó con la policía, grabó audio en medio de sus problemas personales para tener algo contra él, y recibió al día siguiente su mensaje de disculpa «por la situación», no por una agresión.
La mujer, que testificó en diciembre de 2024 y evitó las audiencias para no ser revictimizada, describió su cambio tras beber a una agresión controladora: agarrón del cuello, tirón a la cama, penetraciones vaginales digitales repetidas pese a sus súplicas. En shock, grabó audio, confió en amigas esa noche, se enfrentó a un desalojo por parte de su pareja —que lo mantuvo empleado y alojado para acabar un proyecto— y retrasó la denuncia hasta finales de agosto por miedo, aislamiento y falta de apoyo. Posteriormente recibió ayuda del Instituto de la Mujer, estancias en hotel y terapia.
La seguridad del casino relató su irrupción «violenta y agresiva» en una zona restringida por la noche —su única intervención notable—. Expertos señalaron su ansiedad, insomnio, hipervigilancia y malestar persistente coherentes con su relato, aunque no PTSD definitivo; no se detectaron problemas en él. La policía confirmó la denuncia, la detención y el análisis del teléfono que reveló mensajes y audios relacionados en los que supuestamente le pedía silencio sobre «lo de los dedos» y se disculpaba por su «acto brusco».
Los testigos ofrecieron visiones contradictorias: su pareja recordó su llamada agitada al día siguiente, cambios de comportamiento y necesidad de terapia, pero admitió retrasar la separación por trabajo; compañeros dijeron que al principio lo minimizó como tensión por alcohol y después parecía calmada; amigas y familia describieron su estado lloroso y temeroso, y el trauma continuado; observadores nocturnos la vieron más ebria sin agresión abierta de él, vinculando el conflicto a tensiones laborales. Tema recurrente: su miedo a repercusiones relacionales con su pareja retrasó la denuncia. Los fiscales destacan su relato coherente respaldado por grabaciones, mensajes, más de una docena de testigos, dos médicos forenses y expertas en igualdad —que prueban la penetración digital como violación—, descartando alegaciones de la defensa sobre contradicciones, pruebas indirectas, vídeos editados y malestar procedente de la pareja. La defensa exige absolución total y excarcelación, argumentando que el riesgo de fuga es inexistente; los fiscales se oponen, citando motivos para la detención continuada. La sentencia está fijada para el 13 de marzo.
La resolución de extradición envía a un hombre a España por un acuerdo en 2023 de cinco años y seis meses por abusar de sus hijas adoptivas en Sevilla entre 2013 y 2016. El tribunal rechazó el ingreso local en La Comella pese a su residencia andorrana desde 2019, pareja e hijos —incluido un hijo biológico de 18 años fallecido el 1 de diciembre de 2024 en casa de su madre en Utrera, ahora investigado—. Autista con depresión, ha intentado suicidarse en prisión, ve Andorra como su hogar, culpa a España y a la madre por sus pérdidas, y teme un colapso mental. Los fiscales cumplieron los criterios legales; la defensa planea recurrir ante el Tribunal Superior.
En una resolución aparte, el tribunal impuso 10 meses de supervisión psiquiátrica ambulatoria mensual y una orden de alejamiento de dos años a una mujer que envió cientos de amenazas —advertencias de muerte como «tus días están contados», una «pañuelo negro» en Les Bons, y maldiciones invocando cáncer, fuego, suicidio o asesinatos— a un consultorio médico de Andorra la Vella, su personal y familias. Un informe diagnosticó psicosis paranoides que requiere neurolépticos de por vida, eximiendo de responsabilidad penal por alteración de la percepción de la realidad.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan:
- Diari d'Andorra•
Dues vegades víctima
- ARA•
Uns àudios on confessaria la violació fan que li demanin 9 anys de presó
- Altaveu•
La fiscalia demana nou anys de presó per la violació d'Aixirivall
- Altaveu•
Els pèrits reforcen el relat de la víctima en la violació d'Aixirivall
- Diari d'Andorra•
La fiscalia demana 12 anys d'allunyament per l'acusat d'agredir sexualment la companya de pis
- Diari d'Andorra•
Aprovada l’extradició de l’abusador de les seves fillastres
- Diari d'Andorra•
La parella d’una dona agredida sexualment la va obligar a demorar la denúncia
- ARA•
Processada per enviar múltiples amenaces de mort i insults a la consulta d'una doctora
- Altaveu•
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- Altaveu•
Versions enfrontades en una presumpta agressió sexual entre convivents a Aixirivall
- Diari d'Andorra•
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- Altaveu•
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- Diari d'Andorra•
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- Altaveu•
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