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El tribunal de las Corts de Andorra juzga caso de mordedura de perro por negligencia entre vecinos de Encamp

Una mujer mordida por un pastor alemán sin correa en 2020 demanda al dueño por negligencia tras sufrir dolor crónico y fobia; la fiscalía pide la absolución.

Sintetizado a partir de:
Altaveu

Claves

  • Mujer mordida en el codo en 2020 mientras enviaba mensajes; necesitó 15 días de tratamiento, dejó el trabajo por dolor y miedo.
  • Víctima afirma que los perros iban sueltos; dueño insiste en que llevaban correa, ofreció ayuda inmediata y visitas al hospital.
  • Denuncia presentada 1,5 años después pidiendo 2000 euros; fiscalía pide absolución por falta de pruebas de negligencia.
  • Ambos perros ahora fallecidos; dueño sin seguro específico, testigos confirman su versión de la correa.

El Tribunal de las Corts en Andorra escuchó argumentos el jueves en un caso que enfrenta a dos vecinos de Encamp: el dueño de dos pastores alemanes acusado de lesiones menores por grave negligencia, y la mujer mordida por uno de los perros en 2020.

El incidente ocurrió cuando la víctima, que caminaba por Encamp y enviaba mensajes en su teléfono, fue mordida en el codo derecho por uno de los perros. Requirió 15 días de tratamiento y baja médica, y más tarde dejó su trabajo en una guardería local debido al dolor persistente y al miedo a accidentes con niños. Describió sufrir molestias diarias y haber desarrollado una fobia a los perros, lo que la obliga a cruzar la calle al ver cualquiera. Crucialmente, testificó que ninguno de los perros llevaba correa, y que el dueño los sujetaba solo por el collar.

El demandado insistió en que ambos perros llevaban correas durante el paseo por la zona urbana. Relató que se sobresaltó por una sombra en una esquina, tras lo cual uno de los animales —un perro joven y sociable sin incidentes previos— mordió a la mujer. Inmediatamente aseguró a los perros en jaulas en su Jeep, atendió a la víctima y se ofreció a cubrir todos los gastos. Fueron a la dispensario de Encamp con dos policías que pasaban por allí, y él los siguió al hospital, visitándola con frecuencia durante tres meses para seguir su evolución. Su relación había sido cordial —él usaba a menudo el garaje de su marido— y no se hicieron demandas en ese momento. Los perros, ambos ahora fallecidos (uno por enfermedad, el otro por vejez), estaban completamente vacunados, añadió. No tenía seguro específico para perros, creyendo que no era necesario para la raza y que estaba cubierto por su póliza del hogar.

Un año y medio después, la víctima presentó una denuncia al no recibir compensación económica, lo que motivó una carta de un abogado que calificaba al dueño de «inlocalizable», afirmación que él negó. Lo acusó de negligencia y pasividad, señalando que solo se percató de la mordedura al ver su dolor y colapso.

Dos testigos respaldaron al dueño, afirmando que los perros llevaban correas, pero el abogado de la víctima desestimó sus relatos como ensayados.

La fiscalía pide la absolución por falta de pruebas de grave negligencia. El letrado de la víctima exige un mes de arresto condicional y 2000 euros en daños, criticando la actitud «obstruccionista» del dueño y la falta de seguro para mascotas, que consideran obligatorio. La defensa también solicita la absolución, argumentando que la memoria de la víctima está distorsionada y que no se incumplió ningún deber.

El tribunal dictará sentencia sobre la responsabilidad, incluido si los perros estaban controlados y si las ofertas del dueño fueron genuinas.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: