El tribunal de Andorra juzga disputa por rayón en furgoneta en terraza de bar
La acusada negó haber rayado la furgoneta mal aparcada de una mujer en un incidente de mayo de 2023 en Pas de la Casa, pero un testigo afirmó que lo admitió. La fiscalía pide dos meses de pena suspendida sin pruebas forenses.
Claves
- La acusada gritó por una furgoneta mal aparcada que bloqueaba el sol y el estacionamiento.
- Apareció un rayón visible en la furgoneta; la acusada lo negó y culpó a su memoria nublada por el alcohol.
- Su amiga testificó que la acusada admitió: «Ahora seré yo quien lo ha rayado».
- Fiscalía retiró cargos por insultos y pide dos meses de pena suspendida; sentencia pendiente.
Un tribunal de Andorra ha juzgado un caso de daños menores en la propiedad tras una disputa en la terraza de un bar en Pas de la Casa que escaló hasta una intervención policial y detención.
El incidente ocurrió el 8 de mayo de 2023, poco antes de las 18.00 horas, cuando la acusada tomaba cerveza y whisky en una cafetería al aire libre. Una mujer aparcó su furgoneta alemana recientemente importada —aún sin matricular localmente— en un lugar no autorizado justo delante del bar mientras se ausentaba brevemente para recoger una llave en un edificio cercano.
La acusada protestó, gritando que el vehículo bloqueaba el aparcamiento y proyectaba una sombra sobre su sol. Cuando la conductora regresó, un rayón visible afeaba el lateral de la furgoneta. Preguntada si era responsable, la acusada se dio la vuelta sin responder y llamó a la policía.
Los agentes que acudieron describieron a la acusada como agitada e poco cooperativa, lo que llevó a su detención principalmente por insultos dirigidos a ellos —delitos que han prescrito desde entonces—. Ella negó haber rayado el vehículo, insistiendo en que no se levantó de su asiento y atribuyendo su memoria difusa al alcohol consumido ese domingo y lunes.
Su amiga, testigo clave, declaró que mientras se ausentaba al baño, la acusada admitió el acto, diciendo supuestamente: «Ahora seré yo quien lo ha rayado, ¿qué tal?». Los fiscales destacaron la frase como incriminatoria, aunque la defensa subrayó la ausencia de pruebas forenses, como restos de pintura en las llaves incautadas a la acusada.
La policía confirmó que el rayón parecía reciente y señaló a varios testigos que implicaban a la acusada, pero admitió que no eran expertos y no podían verificar vínculos materiales.
En los argumentos finales, los fiscales retiraron los cargos iniciales por insultos y solicitaron una pena de dos meses de prisión suspendida solo por el delito de daños. La vista concluyó con el caso pendiente de sentencia en medio de versiones contradictorias empañadas por el consumo de alcohol.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: