Andorra aprueba una supervisión financiera más estricta para los grupos parlamentarios
La Sindicatura de Comptes introduce normas uniformes de contabilidad para los fondos públicos a grupos parlamentarios y concejales no adscritos, con obligatoriedad anual.
Claves
- Marco contable uniforme para seguimiento de ingresos, gastos y situación financiera.
- Estados financieros anuales (balance, P&G, informe) a presentar antes del 1 de abril para auditoría.
- Devolución de remanentes al final de la legislatura; no se permiten saldos negativos.
- Gastos permitidos limitados a funciones parlamentarias; contratos finalizan tras elecciones.
La Sindicatura de Comptes ha aprobado nuevos criterios para reforzar la supervisión de los fondos públicos asignados a los grupos parlamentarios y concejales no adscritos en el Consell General de Andorra.
Las medidas establecen un marco contable uniforme para estas asignaciones, lo que garantiza mayor transparencia en el seguimiento de ingresos, gastos y situación financiera global. Publicadas en el Butlletí del Consell General, las directrices exigen que los grupos mantengan registros dedicados que detallen todas las transacciones.
Los requisitos clave incluyen estados financieros anuales que cubran el año anterior. Estos deben incluir un balance, una cuenta de pérdidas y ganancias, y un informe explicativo sobre la gestión de recursos. Los grupos los presentan a la Sindicatura antes del 1 de abril, que los remite al Tribunal de Comptes para su auditoría.
Al final de cada legislatura, los grupos deben presentar una liquidación final mediante una declaración firmada por el presidente del grupo. Esta se publicará en el Butlletí y será revisada por el Tribunal de Comptes. Cualquier remanente debe devolverse al Consell General, y las cuentas no pueden mostrar saldo negativo.
Las normas abordan cambios a mitad de legislatura, como variaciones en la composición de los grupos o concejales que pasan a ser no adscritos, exigiendo el recálculo de las asignaciones. Los pagos deben seguir principios de autorización conjunta cuando sea posible, y los registros deben conservarse al menos seis años.
Los contratos —para personal, servicios o suministros— deben extinguirse al final de la legislatura, con todos los gastos relacionados liquidados. Las obligaciones no pueden transferirse a nuevos grupos tras las elecciones.
Un anexo enumera los gastos permitidos, entre ellos costes de personal, telecomunicaciones, suministros de oficina, consultoría, traducciones y formación vinculada a funciones parlamentarias. Los fondos no pueden cubrir salarios extras ni dietas para concejales.
Estas medidas buscan estandarizar las prácticas en todos los grupos y mejorar los controles financieros parlamentarios.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: