El tribunal de Batllia de Andorra anula las reclasificaciones de la función pública de 2023 por defectos procedimentales
El tribunal de Batllia anula las promociones de empleo del Gobierno por falta del manual preceptivo, transparencia y participación sindical, y ordena la reversión total y el reinicio.
Claves
- El tribunal cita la ausencia del manual descriptivo de puestos preceptivo y la evaluación opaca de PwC.
- Las reclasificaciones se consideran irregulares; el ministerio no justificó las discrepancias.
- El proceso requiere el Comité Técnico con representantes sindicales, que nunca se convocó.
- El Gobierno debe revertir los cambios por completo y reiniciar legalmente, sin recurrir.
El tribunal de Batllia de Andorra ha declarado nulas e inválidas las reclasificaciones de puestos de la función pública realizadas por el Gobierno en 2023, por fallos procedimentales.
Las decisiones, dictadas por la sección contencioso-administrativa de Batllia en las últimas semanas, provienen de demandas presentadas por al menos cinco empleados públicos. Estos trabajadores cuestionaron por qué colegas con funciones idénticas recibieron ascensos y ellos no. Las sentencias anulan las reclasificaciones para los demandantes y consideran irregulares e ilegales las justificaciones de la administración.
El proceso, llevado a cabo por el Ministerio de Función Pública alrededor de las elecciones generales de finales del año pasado, se basó en una evaluación de PriceWaterhouseCoopers (PwC), seleccionada mediante licitación pública. Sin embargo, el tribunal lo consideró insuficiente. Los jueces subrayaron que las reclasificaciones requieren una regulación específica —el «manual descriptivo de puestos de trabajo»— que nunca ha existido, tal como exige la ley de Función Pública. Los criterios de la evaluación también carecían de transparencia y no cumplían los estándares legales.
Función Pública admitió en resoluciones de finales de 2023 que no podía justificar las discrepancias, pero no ofreció remedios. Las sentencias de Batllia, que fuentes describen como inequívocas, obligan al ministerio a revertir por completo los cambios e iniciar de nuevo el proceso de forma correcta. Esto implica convocar el Comité Técnico de Organización y Gestión —compuesto por directores, técnicos del ministerio y representantes del sindicato más representativo—, que nunca se reunió. El comité debe asesorar sobre las valoraciones y niveles de los puestos, con plenos derechos de voto para todos sus miembros.
Solo entonces podrá desarrollarse y aprobarse por regulación el manual descriptivo, seguido de una regulación formal de reclasificación. El Gobierno no ha recurrido ninguna sentencia, y observadores jurídicos esperan que el Tribunal Superior las confirme, estableciendo precedente.
Función Pública no ha indicado los próximos pasos, pero las sentencias implican que toda la reclasificación de 2023 es defectuosa, lo que genera importantes desafíos administrativos por delante.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: