La ministra de Justicia de Andorra rechaza avisos de colapso judicial inminente
Ester Molné rebate alertas de quiebra del sistema y destaca problemas manejables por normas obsoletas y la andorranización de la justicia, mientras detalla reformas.
Claves
- Desestima la advertencia de colapso del presidente del Consell Superior como exageración.
- Cita normas obsoletas y conflictos fiscales-jueces por la 'andorranización'.
- Próximo proyecto de ley con reformas como juicios con un solo juez y separación presupuestaria.
- Espera informe experto sobre salud mental de presos con descenso de población carcelaria.
La ministra de Justicia de Andorra, Ester Molné, ha desestimado las advertencias de un colapso inminente en el sistema judicial del país, insistiendo en que, aunque se necesitan mejoras, la situación sigue siendo manejable.
Los comentarios de Molné se produjeron durante una aparición en Diari TV, donde contradijo directamente una alerta de noviembre de Josep Maria Rossell, presidente del Consell Superior de la Justícia. Rossell había afirmado en el mismo programa que el sistema de justicia estaba al borde del colapso. En cambio, Molné señaló normas internas obsoletas y procesos de nombramiento de magistrados en la magistratura y la Batllia que obstaculizan el funcionamiento óptimo. «Hay que mejorarlas», dijo, pero enfatizó que los problemas están lejos de ser una crisis.
Un proyecto de ley para reformar la organización judicial está actualmente en revisión por parte del Gobierno, con análisis previsto para finales de mes. Los principales desafíos provienen del impulso de Andorra para «andorranizar» la justicia: cuatro de los cinco jueces del Tribunal de Corts son exfiscales, lo que genera conflictos de interés en ciertos casos. Esto requiere reasignar temporalmente batlles de sus funciones habituales para formar paneles judiciales. Molné describió la localización como beneficiosa para aportar perspectivas relevantes a los grupos afectados y defender la soberanía, aunque señaló que en casos excepcionales podrían intervenir magistrados franceses o españoles.
Para abordar las incompatibilidades entre fiscales y jueces sin frenar el progreso profesional —un rol que calificó de socialmente vital—, Molné abogó por reformas moderadas elaboradas con calma junto a los agentes judiciales. Los cambios en el Código de Procedimiento Penal, que ella ha impulsado, incluyen permitir juicios con un solo juez para delitos menores con el fin de aliviar la carga del Tribunal de Corts y agilizar los procesos.
En materia presupuestaria, Molné apoya separar los gastos administrativos y materiales —gestionados por su Ministerio de Interior y Justicia— de los gastos judiciales esenciales, que debería manejar el Consell Superior de la Justícia. Esto mejoraría el enfoque en las funciones judiciales, mantendría la independencia y agilizaría la administración.
Las reformas están previstas para revisión a finales de febrero o principios de marzo, con reuniones con agentes para ultimar medidas antes del fin de la legislatura. Molné advirtió de que la profundidad técnica hará complicada su implementación.
Por separado, el Gobierno espera un informe de un experto de la administración penitenciaria francesa sobre la atención a la salud mental de los reclusos. La revisión evaluará el tratamiento actual y sugerirá mejoras, sin planes para una unidad dedicada. El número de presos alcanzó un pico inusualmente alto a principios de 2025, pero ha descendido a 52.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: