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Politica·

Andorra urge la reforma de las pensiones ante la crisis del envejecimiento poblacional

Las proyecciones indican que la población superará las 100.000 personas en 2040, con un tercio mayor de 65 años, lo que tensiona el sistema de reparto. Las divisiones políticas se agudizan: los Demócratas impulsan cuentas individuales, mientras los Socialdemócratas defienden la financiación pública con más impuestos.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraARABon Dia

Claves

  • La población superará los 100.000 en 2040, 1/3 mayor de 65 años, tensionando las pensiones.
  • Lladós impulsa capitalización con ahorros privados, sin depender de la inmigración.
  • Los Demócratas abogan por 'huchas personales'; el PS defiende el sistema público de la CASS.
  • No hay consenso; la mayoría presentará pronto un borrador de reforma.

**Andorra la Vella, 13 de febrero de 2026** – El ministro de Finanzas, Ramon Lladós, enfatizó la urgente necesidad de reformar las pensiones durante un coloquio con la Asociación de Empresas Familiares Andorranas (EFA) el jueves, al afirmar que el sistema actual no podrá sostener a las futuras generaciones ante las proyecciones de que la población de Andorra supere los 100.000 habitantes en 2040, con uno de cada tres residentes mayor de 65 años.

Dirigiéndose a líderes empresariales, Lladós puso de relieve el desafío de mantener las pensiones sin inmigración, advirtiendo de que los trabajadores no podrían asumir la carga solo mediante cotizaciones o impuestos. Abogó por un cambio hacia un modelo de capitalización complementado con ahorros privados, instando a los nuevos llegados a traer su propia «mochila de ahorros». Representantes de la EFA, incluidos el director general de Creand Crèdit Andorrà, Xavier Cornella, y el expresidente de la CASS, Josep Delgado, presionaron por una acción rápida y expresaron preocupación por los retrasos.

El debate puso de manifiesto profundas divisiones entre el presidente del grupo parlamentario de los Demócratas, Jordi Jordana, y el vicesecretario del grupo del Partido Socialdemócrata (PS), Pere Baró. Jordana, miembro de la comisión de pensiones, dijo que el sistema debería haberse reformado desde 2005 y defendió la transición a «huchas personales» individuales para la jubilación, con elementos de solidaridad. Subrayó las dificultades técnicas y sociales del cambio para evitar sobrecargar a los jóvenes y rechazó un mayor gasto público o impuestos. Jordana indicó que la mayoría parlamentaria presentará pronto un borrador de reforma para reanudar las negociaciones, en busca de un paquete sustancial en lugar de parches a seis meses. Observó «brotes verdes» de progreso, pero pidió urgencia, añadiendo que los votantes juzgarán los esfuerzos de los partidos en las urnas si persiste el bloqueo.

Baró defendió un sistema íntegramente público gestionado por la CASS, financiado con mayores impuestos sanitarios, y trazó una línea roja ante cualquier privatización. Descartó las ideas de los Demócratas como un paso hacia pensiones privadas y afirmó que el PS no las aceptará. Aunque abierto a acuerdos mínimos en cuestiones como elevar la edad de jubilación o el coste del punto de pensión, Baró rechazó medidas temporales que solo alivien durante dos o tres años.

Ambos reconocieron un posible consenso en cambios limitados, pero una reforma integral parece lejana, sin un calendario firme para las negociaciones. Lladós describió el intercambio como una «mini sesión parlamentaria», subrayando las pensiones como prioridad económica nacional clave, junto con la diversificación y la resiliencia ante shocks.

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