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Politica·

La oposición andorrana critica el impuesto de Demòcrates a ventas de propiedades de expatriados

La oposición parlamentaria cuestiona la propuesta de Demòcrates de gravar a andorranos no residentes que vendan inmuebles en el extranjero, en medio de choques sobre nacionalidad.

Sintetizado a partir de:
AltaveuEl PeriòdicDiari d'AndorraARA

Claves

  • Demòcrates busca eliminar exenciones fiscales para no residentes que vendan propiedades en el extranjero, duplicando tasas vía enmiendas a Ómnibus 2.
  • Oposición lo califica de miope, perjudica retornos de expatriados en mercado de alquiler tensionado y diluye identidad nacional.
  • Reformas de nacionalidad dividen: Demòcrates endurece reglas; oposición pide más años de residencia, protecciones para doble nacionalidad.
  • Frustración por filtraciones de ley de descongelación de alquileres, sin consulta a parlamentarios, sindicatos y empresas.

La oposición parlamentaria de Andorra ha endurecido su crítica a la iniciativa de Demòcrates de imponer impuestos sobre inversiones inmobiliarias extranjeras a nacionales andorranos no residentes que vendan propiedades en el extranjero, en medio de disputas en curso sobre la escasez de vivienda, normas de nacionalidad y reformas del mercado de alquiler.

La propuesta, impulsada mediante enmiendas a la ley de continuidad «Ómnibus 2», eliminaría las exenciones fiscales actuales, sometiendo esas ventas a un gravamen cuya tasa se duplicaría. Demòcrates argumenta que esto aporta claridad legal ante posibles aumentos de disputas. El líder de Concòrdia, Cerni Escalé, la calificó de miope, señalando las dificultades de Andorra para atraer de vuelta a talento expatriado —especialmente a jóvenes graduados y trabajadores experimentados— en un mercado de alquiler demasiado tensionado para facilitar retornos, dejando la compra de vivienda como principal opción. Acusó al plan de diluir la identidad nacional al tratar a los ciudadanos como foráneos, favorecer a compradores extranjeros de suelo y alinearse apresuradamente con normas de la UE sobre flujos de capital sin input público. La presidenta de Andorra Endavant, Carine Montaner, lo tildó de error fundamental, insistiendo en que los no residentes siguen siendo andorranos con lazos familiares, sociales y económicos perdurables, y merecen prioridad en un sector inmobiliario presionado en lugar de penalizaciones. El PS, a través de su vicepresidente Pere Baró, mostró apertura a revisarlo pero subrayó que las obligaciones fiscales deben depender de la residencia, no solo de la nacionalidad.

Las enmiendas a la ley de nacionalidad ponen de manifiesto profundas divisiones. Demòcrates y su socio de coalición Ciutadans Compromesos priorizan un control más estricto, refinando definiciones de residencia, estándares cívicos, exclusiones por antecedentes penales y plazos para acreditar la renuncia previa a otra nacionalidad. Ciutadans Compromesos añade flexilidades como 10 años de residencia para solicitantes formados en Andorra y salvaguardas para hijos de familias expatriadas. Concòrdia busca 15 años de residencia, dominio B2 de catalán, pruebas de integración, protecciones para doble nacionalidad y normas contra la apatridia. El PS impulsa 10 años de residencia, aceptación de doble nacionalidad inevitable, períodos provisionales más largos y protecciones para familias de expatriados, considerando el proyecto gubernamental demasiado rígido para las interconexiones modernas. Andorra Endavant exige 20 años de residencia, revocación automática por no renovar controles penales o doble nacionalidad, vías matrimoniales más estrictas, nacionalidad honorífica por dos tercios del voto parlamentario en casos excepcionales y derogación del derecho de suelo para hijos de padres extranjeros.

Tensiones separadas rodean una ley pendiente de descongelación de alquileres. Durante los eventos de Sant Tomàs y la reapertura de la Casa de la Vall, figuras de la oposición expresaron frustración por filtraciones previas a la consulta parlamentaria o con interlocutores. Escalé criticó la redacción a puerta cerrada, que obviaba el Consejo Económico y Social y actores clave como sindicatos y empresas, y urgió diálogo previo. La líder del PS, Susanna Vela, dijo que no les había llegado ningún texto ni información, viendo las filtraciones como una prueba de reacciones sectoriales. Montaner exigió que los proyectos lleguen a los parlamentarios antes de su publicación pública, como representantes del pueblo. Carles Naudi, de Ciutadans Compromesos, advirtió de que las filtraciones pueden no coincidir con la versión final, abogando por un equilibrio para propietarios afectados por congelaciones y derechos de inquilinos a la vivienda. Demòcrates insistió en aguardar el borrador definitivo.

La oposición también planteó preocupaciones sobre planeamiento urbano, con Escalé oponiéndose a rascacielos en valles estrechos y pidiendo input parlamentario en límites de altura. Otros recordaron comisiones existentes y competencias de las comunas locales.

Estos temas se solapan con preparativos para el Sistema de Entrada/Salida, previsto para su despliegue en Schengen el 10 de abril de 2025. Las ministras Imma Tor y Ester Molné aseguraron a los parlamentarios controles fronterizos aleatorios continuos, uso de la base de datos de Schengen para estancias irregulares y riesgos, ausencia de colas, permisos provisionales y controles a trabajadores irregulares mediante 1452 inspecciones desde julio —con 64 denuncias, 11 revocaciones y 54 casos—. A 18 de diciembre, las autorizaciones sumaban 4445, por debajo de las 4656 de 2024.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: