Andorra rechaza propuesta para priorizar a nacionales en vivienda pública
El Gobierno descarta la iniciativa de la oposición para reservar pisos subvencionados del Estado a andorranos y residentes de larga duración, advirtiendo de que dañaría la cohesión social
Claves
- La líder de la oposición Carine Montaner busca prioridad para andorranos o residentes de más de 10 años en pisos públicos escasos.
- Gobierno: El sistema actual de puntos favorece a residentes de más de 5 años; el 38 % de unidades a nacionales.
- Espot advierte de que priorizar nacionales dificultaría la contratación empresarial y la prosperidad.
- Montaner promete aplicar política como en Mónaco si su partido gobierna; criticada como discurso de extrema derecha.
El Gobierno andorrano ha rechazado de forma contundente una propuesta del partido de oposición Andorra Endavant para priorizar a nacionales y residentes de larga duración en la asignación de vivienda de alquiler público, insistiendo en que tal cambio socavaría la cohesión social.
La ministra de Vivienda, Conxita Marsol, y el jefe de Gobierno, Xavier Espot, desestimaron la idea durante la sesión de preguntas en el Consell General. La líder de Andorra Endavant, Carine Montaner, defendió restringir el acceso a los pisos subvencionados del Estado a titulares del pasaporte andorrano o con al menos 10 años de residencia. «Los pisos del Estado son pocos y necesitamos una escala clara», dijo, añadiendo que le «parte el corazón» ver a andorranos obligados a abandonar el país porque no pueden permitirse vivir aquí.
Marsol replicó que el sistema actual ya favorece a los residentes de más tiempo mediante un proceso basado en puntos, en el que cinco años de residencia demuestran suficientes raíces. Indicó que casi el 38 % de todas las viviendas públicas adjudicadas hasta ahora han ido a nacionales andorranos, una proporción que el Gobierno considera adecuada. Introducir preferencias para nacionales, advirtió, «rompería la cohesión social y el equilibrio que ha sostenido nuestro país desde los años 50».
Espot hizo eco de estas preocupaciones, cuestionando las consecuencias prácticas: «¿Qué dirán las empresas cuando no puedan contratar trabajadores?». Subrayó que el modelo de Andorra requiere vínculos mínimos de residencia escalados al nivel de apoyo social, pero priorizar a los nacionales de forma absoluta no se ajusta a la realidad de prosperidad del país. Descartando la comparación con Mónaco que citó Montaner, dijo: «El modelo de Mónaco está bien para ese país. No queremos convertir Andorra en Mónaco, sino mantenerla como está —y, si es posible, más próspera y económicamente diversificada—».
Montaner se mantuvo firme, declarando: «Si gobernamos, daremos prioridad a los nacionales; debemos hacer como en Mónaco». El intercambio suscitó críticas del grupo Social Demócrata, con el vicepresidente Pere Baró acusándola de adoptar un «discurso típico de la extrema derecha europea». El Gobierno no tiene planes para modificar las normas actuales de asignación.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: