Andorra aplaza indefinidamente referéndum sobre la UE por fechas electorales
El Gobierno descarta la consulta sobre el acuerdo de asociación con la UE este mandato por el retraso de la votación del Parlamento Europeo hasta finales de 2024, evitando riesgos políticos.
Claves
- Votación del Parlamento Europeo sobre acuerdo de Andorra retrasada a diciembre de 2024, descartando referéndum este mandato.
- Espot evita riesgos de plebiscito preelectoral, citando fracasos en ratificaciones UE-Mercosur.
- Todos los partidos rechazan combinar referéndum con elecciones para evitar politización.
- Reforma de pensiones y otras prioridades como vivienda también pospuestas antes de la votación.
El referéndum sobre el acuerdo de asociación de Andorra con la Unión Europea no se celebrará durante el actual mandato legislativo, ya que la votación del Parlamento Europeo sobre el pacto se ha pospuesto a finales de este año.
El jefe de Gobierno, Xavier Espot, ha descartado explícitamente la consulta, que de otro modo se celebraría aproximadamente dos meses antes de las elecciones generales. Los procesos de la UE han proporcionado el margen necesario, con expertos que estiman que el bloque aún no ha determinado la naturaleza jurídica del acuerdo —si es mixto e invade competencias de los Estados miembros o no—. La firma por parte de un funcionario designado de la UE, probablemente el negociador Maroš Šefčovič, no se espera antes de finales de mayo o principios de junio como muy pronto. La votación del Parlamento Europeo seguiría como mínimo en diciembre.
Este calendario frustra las esperanzas de un plebiscito inmediato, pese a que las primeras encuestas apuntaban a una fuerte oposición. La decisión de Espot evita los riesgos políticos de una posible derrota, con paralelismos a líderes pasados que apostaron por votaciones divisivas. El reciente resultado negativo del tratado UE-Mercosur en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea —tras más de 25 años de negociaciones— sirve de ejemplo cautelar, subrayando la imprevisibilidad de las ratificaciones de la UE.
Los líderes de los grupos parlamentarios de Demócrates per Andorra (DA, Jordi Jordana), Concòrdia (Cerni Escalé), Socialistes (Susanna Vela) y Comú (Carles Naudi) coinciden en que el referéndum sigue siendo esencial, pero no debe coincidir con las elecciones generales. Rechazan convertir la votación en un plebiscito, argumentando que confundiría la política partidista con un pacto nacional que involucra a varias formaciones. Escalé planteó combinarlo con las elecciones mediante urnas separadas, pero los demás descartaron la idea para evitar confusiones.
Todos los partidos convienen en que un referéndum posterior a la votación de la UE, si es negativo, podría dañar la posición de Andorra, especialmente si el acuerdo resulta mixto y requiere ratificaciones nacionales, lo que podría retrasar su aplicación años. Un resultado afirmativo permitiría su aplicación rápida tras modificar la Ley del Tratado, similar al acuerdo comercial de Canadá con la UE pese a ratificaciones desiguales.
Con el referéndum descartado, la reforma de las pensiones afronta un aplazamiento similar. Su borrador carece de consenso y ningún gobierno quiere impulsar medidas impopulares como mayores cotizaciones, pensiones más bajas o edades de jubilación retrasadas antes de las elecciones.
Las prioridades restantes incluyen abordar la crisis de vivienda, con un proyecto de ley próximo a su aprobación antes del verano, y la despenalización del aborto. Esta última busca sacar a las mujeres del código penal, pero depende de negociaciones que probablemente se estanquen si no hay avances.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: