El Consejo General de Andorra aprueba reformas restrictivas a la ley de ciudadanía
**El Consejo General de Andorra aprueba reformas a la ley de ciudadanía pese a la oposición ** El Consejo General de Andorra aprobó el jueves enmiendas a la ley de nacionalidad cualificada con 19
Claves
- El Consejo General de Andorra aprobó reformas a la ciudadanía por 19-8, endureciendo reglas de residencia, idioma y antecedentes penales.
- Cambios clave: 20 años de residencia (no consecutivos permitidos), prueba de 10 años de escolarización, catalán A1 para menores de 70 años.
- Apoyado por Demòcrates, Ciutadans Compromesos y Andorra Endavant; opuesto por PS y Concòrdia por ser demasiado restrictivo.
- El debate destaca divisiones entre integración y preservación de la identidad nacional.
**El Consejo General de Andorra aprueba reformas a la ley de ciudadanía pese a la oposición **
El Consejo General de Andorra aprobó el jueves enmiendas a la ley de nacionalidad cualificada con 19 votos a favor y 8 en contra, sin abstenciones. La mayoría, que incluye a Demòcrates y Ciutadans Compromesos, se unió a Andorra Endavant en el apoyo, mientras que el Partido Socialdemócrata (PS) y Concòrdia votaron en contra, criticando los cambios como excesivamente restrictivos y un retroceso en la tradición integradora del país.
La ministra de Justicia e Interior, Ester Molné, describió las reformas como requisitos «razonables» para resolver desigualdades detectadas y fortalecer los lazos legales, culturales y sociales. Enfatizó las medidas contra abusos, especialmente en la ciudadanía por matrimonio, y señaló que todos los grupos comparten un compromiso con la integración pese a las diferencias. Molné argumentó que las actualizaciones mejoran sustancialmente el sistema preservando la identidad estatal, y acusó a PS y Concòrdia de oponerse por motivos electorales.
Entre los cambios principales, el requisito de 20 años de residencia ahora puede incluir períodos no consecutivos. «Quien ha alcanzado 20 años está integrado, aunque no sea de forma consecutiva», afirmó Molné. La prueba de escolarización se reduce a 10 años en Andorra, sin necesidad del período completo de obligatoriedad. Las condenas penales excluyentes tienen umbrales de gravedad reducidos, y los solicitantes menores de 70 años deben demostrar catalán nivel A1.
El consejero de Demòcrates, Jordi Jordana, defendió mantener el umbral de 20 años ante la «movilidad demográfica acelerada» de Andorra, advirtiendo que plazos más cortos arriesgaban erosionar la identidad nacional. Vio la nacionalidad como una «combinación de derecho y mérito», no un proceso automático, y subrayó la necesidad de adaptar recomendaciones internacionales —como las del Consejo de Europa o el FMI— a las realidades locales en lugar de seguirlas ciegamente.
El consejero de Andorra Endavant, Marc Monteagudo, cuyo partido propuso medidas aún más estrictas como reglas más duras de filiación y criterios de sangre, llamó a la ciudadanía un «privilegio que requiere esfuerzo e integridad». Aunque sus enmiendas fueron más allá, incluyendo conceptos de «prioridad nacional», dijo que el texto aprobado mejora la ley actual y se alinea con su defensa de la preservación de la identidad.
La líder del PS, Susanna Vela, acusó de que un proyecto inicial para corregir «disfunciones» se convirtió en una «caja de Pandora» durante los debates. Su partido buscó reducir la residencia a 10 años con cinco de residencia efectiva reciente, más doble nacionalidad condicional mediante acuerdos bilaterales, en línea con las directrices del Consejo de Europa. Advirtió de divisiones más profundas que excluyen a residentes de derechos políticos y un auge del nacionalismo, insistiendo en que la nacionalidad es un derecho, no un privilegio.
El consejero de Concòrdia, Jordi Casadevall, argumentó que las reformas viran hacia el formalismo, ignorando las circunstancias de los residentes y desequilibrando identidad con integración. Se opuso específicamente a las enmiendas de Andorra Endavant sobre filiación y lazos de sangre, diciendo que el camino elegido se aleja del espíritu inclusivo de Andorra.
En una votación unánime aparte, el Consejo aprobó un proyecto de ley de registro civil para avanzar en su digitalización.
La aprobación pone de manifiesto profundas divisiones sobre modelos de integración, umbrales de residencia e identidad de Andorra en una sociedad móvil.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: