Empate técnico en el acuerdo de asociación Andorra-UE mientras la oposición se suaviza
Nueva encuesta de AR+I muestra un 35,2% de apoyo y un 34,1% de oposición al acuerdo con la UE, con indecisos en aumento ante preocupaciones por la libre circulación y otros temas.
Claves
- 35,2% positivo, 34,1% negativo sobre acuerdo UE; oposición cayó del 44,3% al 34% entre andorranos.
- Indecisos suben a 30,7%, con 'no sé' al 21,9%; libre circulación principal preocupación con 24,4%.
- 38,6% prefieren statu quo frente a texto negociado (21,1%); bajo autoconocimiento pese a alta conciencia.
- Crisis vivienda máxima: 73,9% citan precios altos, rentas +70% en década con +10% población.
Una nueva encuesta de Andorra Recerca i Innovació (AR+I) revela la opinión pública sobre el acuerdo de asociación de Andorra con la Unión Europea en un empate técnico, con un 35,2% viéndolo positivamente, un 34,1% negativamente y un 30,7% indeciso o sin respuesta. La oposición entre andorranos cayó del 44,3% en el segundo semestre de 2024 al 34%, mientras el apoyo se mantuvo estable en el 35,3%. El bloque indeciso creció bruscamente, con respuestas de «no sé» subiendo al 21,9% desde el 11,2% y sin respuestas al 8,9% desde el 6,3%. Entre los residentes no andorranos, el apoyo se mantuvo en el 42,4%, la oposición bajó al 25,8% desde el 37,2% y las sin respuestas subieron al 26,5%.
Los resultados del Observatorio AR+I del segundo semestre de 2025, presentados el lunes, subrayan dudas persistentes. Solo el 21,1% de los andorranos ve el texto negociado como la mejor opción, mientras que el 38,6% prefiere mantener el statu quo, el 11,1% quiere un acuerdo diferente, el 5,6% favorece la plena membresía en la UE y el 6,6% busca lazos más flojos. La libre circulación de personas sigue siendo la principal preocupación con un 24,4%, por delante de subidas de impuestos (6,6%), cuestiones de seguridad (6,4%) y competencia extranjera (6,3%). Los beneficios percibidos son más variados, liderados por la apertura económica (10,6%), la movilidad saliente (9,4%) y oportunidades de estudio (5,1%).
El conocimiento es alto —el 88% de andorranos y el 71% de residentes han oído hablar de las negociaciones—, pero la autopercepción de información es baja: el 30% de ciudadanos y el 21,2% de no ciudadanos se sienten bien informados, frente al 67,6% de andorranos que reportan información pobre. Más del 60% califica la comunicación del Gobierno como pobre (25,3%) o regular (38,4%), con solo el 27,8% considerándola buena.
El sociólogo de AR+I Joan Micó, que lideró el estudio, atribuyó la caída de la oposición principalmente a la indecisión. «Esos casi 10 puntos de opiniones negativas han ido, en gran parte, a ‘no sé»», dijo. Las personas mejor informadas tienden a apoyar el acuerdo, pero Micó enfatizó la necesidad de detalles más claros sobre beneficios y riesgos. Notó la percepción dividida sobre la libre circulación —acogida para salir de Andorra pero temida por las entradas, pese a que muchos trabajadores actuales son nacionales no UE que se integran efectivamente—. Micó vinculó el cambio al desvanecimiento del consenso político de la última década, intensificado por nuevos partidos y las elecciones de 2023.
Los pactos existentes con la UE, incluido el acuerdo comercial de 1990, el protocolo veterinario de 1998, el acuerdo monetario y el intercambio de datos fiscales, gozan de una aprobación del 70-83,3%.
Las respuestas políticas destacan presiones ligadas al crecimiento demográfico, superior al 10% en tres años y medio, que tensiona vivienda y servicios. El líder de Demòcrates, Jordi Jordana, dio la bienvenida a la caída de la oposición pero señaló los retrasos de la UE sobre el estatus mixto del acuerdo como bloqueo a un referéndum. Cerni Escalé, de Concòrdia, pidió un voto inmediato con campaña neutral para evitar «chantajes». Pere Baró, del PS, advirtió de riesgos populistas y urgió planificación migratoria, mientras Carine Montaner, de Andorra Endavant, enfatizó brechas de seguridad entre narrativas oficiales y opiniones públicas.
La vivienda encabeza las preocupaciones con un 73,9% citando precios —el más alto en cinco años—, con un 42,5% personalmente afectado. Los inquilinos afrontan inseguridad, ya que el 46% firmó contratos recientes en medio de costes crecientes: las nuevas rentas promedian 1332 € mensuales frente a 785 € hace una década, con pagos totales de vivienda en 1013 €, un 5% más. Los partidos coinciden en frenar el crecimiento pero difieren: Demòcrates afirma que los controles funcionan, mientras la oposición exige medidas más audaces contra la especulación y para regular el mercado.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan:
- Diari d'Andorra•
L’oposició apunta al creixement per l’augment del rebuig a l’immigrant
- Altaveu•
Els partits admeten que cal frenar el creixement demogràfic però difereixen en com fer-ho
- Diari d'Andorra•
El ‘no’ a l’acord d’associació perd embranzida i s’iguala al ‘sí’
- El Periòdic•
Més indecisos que mai davant l’Acord amb la UE
- Bon Dia•
El neguit per l’habitatge és el més alt dels darrers cinc anys
- ARA•
Empat entre favorables i contraris a l'acord d'associació amb la UE
- El Periòdic•
El ‘no sap’ guanya pes en la valoració de l’Acord d’associació amb la UE i ja arriba a un de cada cinc ciutadans
- Altaveu•
Empat tècnic entre qui veu positiu l'acord d'associació i els qui en recelen