Unió Sindical d’Andorra critica la reforma laboral por ignorar derechos del sector privado
USdA recrimina al proyecto gubernamental por perpetuar la debilidad en la negociación colectiva y protecciones contra despidos, en un contexto de escasos convenios en el sector privado.
Claves
- USdA, único sindicato efectivo del sector privado, advierte de que la reforma perpetúa la falta de derechos colectivos.
- Solo 14 empresas con instrumentos colectivos registrados; 4 nacionales en entidades públicas en 12 años.
- Critica el despido sin causa por vulnerar la Carta Social Europea y desincentivar la negociación.
- Señala a la ministra Marsol y partidos por falta de voluntad política pese al pacto limitado con CEA.
La Unió Sindical d’Andorra (USdA), el único sindicato del país con representación efectiva en el sector privado, ha criticado duramente la reforma del gobierno a la Ley de Relaciones Laborales, argumentando que perpetúa un sistema sin derechos colectivos reales para los trabajadores del sector privado.
En un comunicado difundido el domingo, mientras el proyecto avanza en el Parlamento con enmiendas aceptadas hasta el 14 de enero, la USdA ha destacado la desconexión entre los relatos del gobierno y las realidades laborales. El sindicato, que negoció el único convenio del sector privado de Andorra con la Confederación Empresarial Andorrana (CEA) a través del Consejo Económico y Social, se diferencia de los grupos del sector público como el Sindicat d’Ensenyament Públic (SEP), que operan bajo reglas legales distintas.
La USdA advierte de que confundir los sectores público y privado en el discurso público crea una ilusión de consenso sindical que oculta las carencias del sector privado. Acusa a la ministra de la Presidencia, Economía, Trabajo y Vivienda, Conxita Marsol, de explotar un pacto del 23 de septiembre de 2025 con la CEA —limitado a actualizaciones técnicas en el Título IV sobre representación de los trabajadores— para impulsar una reforma más amplia que ignora defectos estructurales.
Los datos oficiales respaldan la crítica: solo 14 empresas han registrado instrumentos colectivos, con apenas cuatro que tienen convenios a nivel de empresa. En más de 12 años y tres legislaturas, Andorra ha registrado solo cuatro convenios colectivos nacionales, todos en entidades públicas o par públicas: el Servei d’Atenció a la Salut (SAAS), CASS, CTRASA y ATS.
El sindicato atribuye este historial al despido sin causa, una disposición que considera que vulnera la Carta Social Europea, debilita los derechos colectivos y desincentiva la negociación al dejar a los trabajadores expuestos a terminaciones injustificadas. En las negociaciones con los empresarios, la USdA propuso financiación para garantizar el cumplimiento de los convenios, promoción activa de los roles sindicales y protecciones sólidas, pero afirma que la CEA y el gobierno las rechazaron todas, resultando en una reforma limitada que mantiene la inseguridad y los desequilibrios de poder.
La USdA responsabiliza a Marsol, al jefe de gobierno y a los grupos parlamentarios Demócrates y Ciutadans Compromès, instándolos a revisar el proyecto o avalar un modelo deficiente. «El problema no es la falta de diálogo, sino la falta de voluntad política», afirma el sindicato, añadiendo que sin convenios colectivos, salvaguardas contra despidos arbitrarios ni derechos efectivos, el diálogo social en Andorra sigue siendo una ficción.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan:
- Diari d'Andorra•
L’USdA retreu a Marsol l’ús polític de l’acord laboral amb la patronal
- Bon Dia•
L’USdA acusa el Govern i la majoria parlamentària de consolidar un model laboral sense drets col·lectius
- El Periòdic•
La Unió Sindical adverteix que la nova reforma laboral consolida un model sense drets col·lectius al sector privat
- ARA•
La Unió Sindical clama per eliminar l'acomiadament no causal a Andorra
- Diari d'Andorra•
L’USdA acusa el Govern de "consolidar un model laboral sense drets col·lectius al sector privat"
- Altaveu•
L'USdA acusa el Govern de perpetuar un model laboral sense drets col·lectius al sector privat