Bibiana Rossa: la primera cònsol major mujer de Canillo, en Andorra
La carrera de Bibiana Rossa abarca reformas judiciales, roles pioneros de mujeres en el Gobierno y defensa de la igualdad, infraestructuras y cultura.
Claves
- Elegida consellera general en 1992; nombrada en carteras clave de Sanidad, Trabajo, Medio Ambiente e Inmigración.
- Primera cònsol major mujer de Canillo, uniéndose a pioneras mujeres en el Gobierno andorrano.
- Defensora del mérito frente a cuotas; critica divisiones izquierda-derecha y propone reformas electorales.
- Propone túnel ferroviario a Francia para enlace TGV; preocupada por la fuga de jóvenes y erosión del catalán.
Bibiana Rossa, primera *cònsol major* mujer de Canillo en Andorra, ha construido una carrera marcada por el servicio institucional, la defensa de la igualdad y un enfoque mesurado de la política.
Nacida en Limós, Rossa regresó a Andorra a los tres años con su familia, instalándose en *cal Mangautxa*, en la calle principal de Canillo. Completó los estudios primarios en el pueblo antes de asistir al Liceo de Prades, en la región francesa del Conflent, atraída de nuevo por su amor a las montañas. Al inicio de su carrera, se incorporó a la *batllia* francesa y obtuvo un puesto de secretaria judicial nuevo, presenciando de cerca las reformas judiciales de Andorra.
Su ascenso político se aceleró en los años 90. Elegida *consellera general* en la legislatura constituyente de 1992, pronto dejó el escaño tras ser nombrada por el jefe de Gobierno Òscar Ribas Reig para encargarse de Sanidad, Trabajo, Medio Ambiente e Inmigración, un amplio departamento. Rossa se unió a pioneras como Rosa Mari Mandicó, Nadia Aleix, Olga Adellach y Maria Reig en el impulso de los roles de las mujeres en el Gobierno. Posteriormente, lideró el *comú* de Canillo, convirtiéndose en la primera *cònsol major* mujer del Principado, junto a Lydia Magallón en Escaldes-Engordany.
Firme defensora del mérito frente a las cuotas, Rossa promueve el talento femenino mediante la acción en los ámbitos social y político. Evita el rencor en política, viendo el desacuerdo como el valor del debate mientras prioriza el servicio público. Alejada de los primeros planos desde 2011, critica las divisiones izquierda-derecha superadas y reclama ajustes electorales entre las listas partidistas actuales y listas abiertas para mejorar la representación.
Rossa lamenta el alejamiento de Andorra de sus vecinos y urge un enlace ferroviario mediante un túnel de Solana hasta L'Hospitalet, que combine trenes con carretera e infraestructuras de hidrógeno para aliviar la congestión de la RN-20 y conectar con el TGV europeo. Le preocupa la retención de la juventud, la preservación de la seguridad, empleos dignos e identidad cultural en medio de la globalización. La erosión lingüística, desde el vocabulario catalán hasta los acentos locales, le inquieta profundamente.
Ahora abogada y gestora del hotel familiar —donde ejerce de portera nocturna cuando hace falta—, Rossa organiza una vida llena: caminatas de montaña, natación, yoga y pilates. El inglés sigue siendo su asignatura pendiente. Reflexiva pero optimista, su estilo conciliador y su enfoque en soluciones perduran.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: