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Politica·

Correo muestra que el CNI instó a FinCEN a emitir segunda alerta sobre Banca Privada d’Andorra

Un correo presentado en causas judiciales españolas y en la pesquisa sobre soberanía andorrana revela que el Centro Nacional de Inteligencia presionó a autoridades estadounidenses.

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Claves

  • Correo, enviado seis días después de la intervención de BPA, instó a FinCEN a emitir segunda alerta para evitar que el banco «levantara la cabeza».
  • José Manuel Villarejo confirmó autenticidad del correo pero se negó a identificar al remitente, que firmó como «Tomàs».
  • CNI frustrado con Villarejo; recomendó usar su supuesto contacto en FBI, Marc Varry, tras indisponibilidad del enlace de Guardia Civil.
  • Tribunales españoles hallaron después que BPA y Banco Madrid tenían controles antilavado que cumplían o superaban requisitos.

Un correo incluido en varias causas judiciales españolas y ahora en la investigación sobre un presunto ataque a la soberanía andorrana indica que el servicio de inteligencia español, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), buscó persuadir a la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) del Tesoro de EE UU para que emitiera una segunda nota de alerta sobre Banca Privada d’Andorra (BPA) tras la intervención del banco. El mensaje, enviado seis días después de la intervención de BPA y su filial española, instaba a una acción renovada para evitar que el banco «levantara la cabeza».

El excomisario de Policía José Manuel Villarejo, que recibió el correo, confirmó su autenticidad en su testimonio ante el juez que instruye el llamado «caso Rajoy». En el juzgado se negó a revelar la identidad del remitente, alegando las penas españolas por divulgar información sensible. Dijo al juez que el corresponsal firmaba como «Tomàs», un alias aparente, y negó que fuera el director del CNI, Fèlix Sanz Roldán, con quien afirmó no haber hablado nunca directamente.

El correo transmite la frustración en el CNI con Villarejo por no seguir la línea marcada por la dirección estatal y por afirmar públicamente que el entonces rey Juan Carlos y la familia Pujol tenían fondos en Andbank. El corresponsal argumentaba que la investigación debía centrarse en otra entidad andorrana en lugar de BPA, y temía que los directivos de BPA montaran una defensa que expusiera información.

Según el mensaje, el enlace habitual del CNI con FinCEN, el comandante de la Guardia Civil Basilio Sánchez Portillo, no estaba disponible en ese momento porque asistía a una formación profesional. Sánchez Portillo había actuado previamente como vínculo entre España y FinCEN y había proporcionado, entre otros materiales, informes de inteligencia financiera de Sepblac sobre BPA. El correo registra que, al no poder emprender nuevas gestiones Sánchez Portillo, se instó a Villarejo a usar sus propios contactos —específicamente a un supuesto «amigo» en el FBI, Marc Varry, que actuaba como enlace de la aplicación de la ley estadounidense en la embajada de EE UU en Madrid— para presionar a FinCEN a emitir una segunda nota que «rematara» a BPA.

Los tribunales españoles concluyeron después que tanto Banco Madrid como BPA tenían mecanismos contra el blanqueo de capitales adecuados e incluso superiores a los requisitos regulatorios vigentes en el momento de la intervención. El correo refleja la preocupación en ese momento de que era necesario renovar la presión sobre FinCEN para proteger el resultado de la intervención y restaurar la confianza entre altos cargos policiales, políticos e de inteligencia en quienes habían gestionado el caso.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: