El CSJ finaliza propuesta para aclarar competencias judiciales en Andorra
El Consejo Superior de Justicia propone reformas para delimitar roles entre sí y el Ministerio de Justicia, agilizando nombramientos de jueces.
Claves
- El CSJ gestionará directamente a jueces, batlles, fiscales (30-40 personas) y personal de apoyo como nuncis.
- El personal administrativo queda bajo el Ministerio de Justicia y Función Pública.
- Busca corregir ineficiencias en nombramientos y asignación de recursos.
- Informe del CSJ respalda enmiendas al código penal que penalizan la corrupción privada.
El Consejo Superior de Justicia (CSJ) ha finalizado una propuesta legislativa destinada a aclarar las competencias entre el órgano de gestión judicial y el Ministerio de Justicia, así como otros departamentos de la administración central como Función Pública.
Bajo la dirección de Josep Maria Rossell, el CSJ trabaja desde el inicio de su mandato para definir con mayor precisión las competencias de todas las entidades implicadas en la administración judicial. La propuesta, que el Gobierno debería convertir en proyecto de ley formal, busca resolver solapamientos persistentes. Los cambios clave especificarían el personal bajo supervisión directa del CSJ, agilizando procesos como el nombramiento de jueces o batlles y las transiciones entre jurisdicciones. Esto pretende evitar las ineficiencias actuales, en las que los recursos se desplazan de un área a otra en perjuicio de las demás.
Según el plan, el cuerpo judicial —incluidos jueces, batlles y fiscales, un total de 30 a 40 personas— pasaría a gestión directa del CSJ. El consejo también gestionaría su personal de apoyo existente, desde nuncis y archiveros hasta personal de mantenimiento, para garantizar la prestación de servicios. En cambio, los secretarios judiciales, funcionarios y personal administrativo seguirían bajo el Ministerio de Justicia y Función Pública.
Por otro lado, el CSJ ha remitido al Gobierno su informe preceptivo sobre las enmiendas propuestas al código penal. Los cambios, recogidos en un anteproyecto de ley, introducen medidas largamente solicitadas por organismos internacionales, incluida la penalización de la corrupción en el sector privado. El Ejecutivo examina ahora las aportaciones del consejo.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: