Exdiplomático español acusado de falso testimonio en el caso Pujol por clonación ilegal de datos bancarios
Celestino Barroso negó implicación en amenazas a directivos de BPA y clonación no autorizada de bases de datos, pero los registros de la embajada lo contradicen.
Claves
- Barroso negó amenazas a directivos de BPA o conocimiento de la clonación de bases de datos del 24 de marzo de 2015 sin supervisión judicial.
- Nota de la embajada registra que Barroso albergó a policías españoles y especialistas informáticos de 9:35 a 19:35 para la operación de clonación.
- La orden judicial llegó 5 horas después del inicio de la clonación; nadie salió de la oficina para obtenerla.
- Grabaciones sugieren que Barroso advirtió de intervención de EE UU si no se cumplían las exigencias de BPA.
Celestino Barroso, exagregado de Interior de la embajada de España en Andorra, ha sido acusado de mentir bajo juramento ante la Audiencia Nacional en el juicio por el caso Pujol. Durante su testimonio la semana pasada, el inspector de la Policía Nacional negó cualquier implicación en amenazas transmitidas a directivos de Banca Privada d'Andorra (BPA) o conocimiento de la clonación inicial ilegal de las bases de datos del banco poco después de su intervención.
Barroso afirmó que no amenazó a nadie ni tuvo conocimiento directo de las exigencias realizadas a BPA o Banco Madrid. Insistió en que tras reuniones con el propietario de BPA, Higini Cierco —antes de la nacionalización del banco—, y el entonces director general Joan Pau Miquel, no tuvo más implicación. Describió su papel como un contacto diplomático rutinario con banqueros y negó conocer a Félix Rodríguez o al comisario Marcelino Martín Blas.
Sin embargo, los registros contradicen su versión. Barroso testificó que una operación sospechosa de clonación de bases de datos el 24 de marzo de 2015 en la embajada de España se realizó inicialmente sin supervisión judicial. La policía española había contactado por correo electrónico días antes a directivos de BPA y coordinó directamente con el personal informático del banco, entonces bajo control administrativo. El proceso comenzó alrededor de las 10 de la mañana, sin autorización legal hasta que el fiscal andorrano Canòlic Mingorance emitió una orden judicial expresa a las 15 horas, a petición de las autoridades andorranas y españolas.
Barroso mantuvo que todo se realizó con la autorización adecuada y negó su presencia. Sin embargo, una nota interna del teniente de seguridad de la Guardia Civil de la embajada al día siguiente detalla lo contrario. Registra que Barroso recibió a dos policías con matrícula española en su despacho a las 9:35 en un Seat Ibiza aparcado en plazas diplomáticas. Menos de 30 minutos después, llegaron dos especialistas informáticos de BPA o consultores externos —precontactados por correo—. Se verificaron sus antecedentes y se inspeccionó en seguridad un disco duro de gran capacidad en su maletín.
Las cuatro personas se reunieron en el despacho de Barroso hasta las 19:35 de ese día, durante el cual se realizó la clonación. Los policías se marcharon entonces, sin que nadie saliera a obtener la aprobación judicial en el intervalo. La cobertura legal por fax llegó cinco horas después del inicio.
La nota subraya la implicación directa de Barroso, que podría constituir un falso testimonio, aunque no se esperan cargos. Barroso señaló al comisario Pedro Esteban como la figura que dirigía las amenazas contra el independentismo catalán a través de la presión sobre BPA, aunque él negó cualquier coacción. Grabaciones de sus mensajes a Cierco y Miquel sugieren advertencias de graves repercusiones, incluida una intervención de EE UU, si no se cumplían las exigencias.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: