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Politica·

Ex niño soldado Nzita busca el respaldo de Andorra para la cumbre mundial de protección infantil

Nzita, ex niño soldado de Congo, se reunió con líderes andorranos para recabar apoyo a la Cumbre Mundial sobre Juventud y Protección Infantil en Conflictos Armados

Sintetizado a partir de:
Altaveu

Claves

  • Nzita, reclutado a los 12 años en la escuela en Congo, sirvió 10 años antes de la desmovilización.
  • Visitó Andorra para promover la Cumbre Mundial y una campaña de sensibilización ante Espot y Tor.
  • En Congo, docenas de niños capturados al día por grupos como el M23; globalmente, más de 300.000.
  • Pide cero niños soldados mediante presión global, justicia y promoción de la paz juvenil.

Nzita, ex niño soldado de la República Democrática del Congo, visitó Andorra esta semana para reunirse con líderes gubernamentales y avanzar en los preparativos de la Cumbre Mundial sobre Juventud y Protección Infantil en Conflictos Armados.

Acompañado por Mounira Van Buel, presidenta de la ONG internacional Paix pour l'Enfance, Nzita presentó la iniciativa al jefe de Gobierno, Xavier Espot, y a la ministra de Asuntos Exteriores, Imma Tor. Describió las reuniones como muy productivas, destacando el fuerte compromiso de los funcionarios con los niños afectados por conflictos armados. Los activistas buscaron el apoyo de Andorra para una campaña global de sensibilización destinada a poner fin al reclutamiento de niños soldados.

Nzita fue reclutado por la fuerza a los 12 años mientras estudiaba en un internado en Kyondo. Los soldados irrumpieron en la escuela, mataron a los profesores e hicieron subir a los alumnos a camiones para su entrenamiento militar. «Estábamos en el lugar correcto —en la escuela— en el peor momento, justo cuando empezó la guerra», relató. Sirvió durante una década, hasta su desmovilización a los 22 años, que describió como el día más feliz de su vida.

La huida era imposible, explicó Nzita. Los captores armados obligaban a otros niños soldados a disparar contra los que intentaban escapar como medida disuasoria. Hoy actúa como embajador de la iniciativa de la ONU «Prove it matters» y recorre el mundo con el mensaje: «Los niños merecen cuadernos y bolígrafos, no fusiles».

La situación en Congo sigue siendo grave, dijo, con docenas de niños capturados a diario en la violencia en curso. Existen más de 300.000 niños soldados en el mundo, cerca del 60 % en Congo, aunque las cifras exactas son inciertas debido a casos no reportados. Los grupos armados, incluidos el M23 respaldado por tropas ruandesas, toman como objetivo a los niños porque son baratos —sin salarios ni derechos— y fáciles de manipular en medio de los altos costes de la guerra.

Nzita, ahora casado, con hijos y residente en Ottawa, Canadá, atribuye su sanación a una terapia financiada por Suiza en Berna. Urgió a la juventud andorrana a valorar su gobierno protector y a comprometerse con la paz, al tiempo que llamó a la comunidad internacional a apoyar los esfuerzos para lograr cero niños soldados. Los líderes políticos y los civiles deben exigir la liberación de los cautivos y perseguir la justicia, insistió, sin impunidad para los perpetradores. «Defended vuestra causa en las urnas, no con las armas», aconsejó a los grupos que buscan el poder.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: