Grupo de vivienda de Andorra advierte de que la desregulación gradual de alquileres podría agravar la crisis
La Coordinadora per un Habitatge Digne critica el plan del jefe de Gobierno Xavier Espot por carecer de criterios claros, protecciones para inquilinos
Claves
- Coordinadora dice que el deshielo de Espot de los controles de alquileres carece de criterios, salvaguardas y aplicación, arriesgando subidas encubiertas.
- Gobierno propone topes por zona por metro cuadrado e incrementos máximos uniformes; anteproyecto de ley esperado antes de fin de mes.
- Cuatro demandas de Coordinadora: regulación de alquileres por valor real, prohibición de desalojos sin alternativas, registro público de propiedades, medidas antifraude.
- Grupo rural Pirineu Viu urge declarar Pirineos «zona tensionada» para extender protecciones de alquiler fuera de centros urbanos.
La Coordinadora per un Habitatge Digne ha afirmado que la propuesta del jefe de Gobierno Xavier Espot de desregular gradualmente los controles de alquileres, junto con topes de precios, arriesga agravar la crisis de vivienda de Andorra si el Gobierno no establece salvaguardas claras y mecanismos de aplicación.
En respuesta a los comentarios de Espot en el programa *El cap de Govern respon*, el grupo ha dicho que las autoridades no han especificado los criterios que determinarán los topes, qué protecciones para inquilinos se garantizarán ni qué controles se usarán para prevenir abusos. «Sin esa información, cualquier deshielo podría convertirse en una nueva ola de subidas encubiertas», advierte el comunicado.
La Coordinadora ha subrayado que el mercado de alquileres ya es crítico: miles de residentes destinan una parte desproporcionada de sus ingresos al alquiler, muchos se ven obligados a compartir vivienda en condiciones precarias y algunos han abandonado el país al no encontrar alojamiento decente. La organización también ha destacado la creciente presión del sector inmobiliario, que, según dice, está impulsando abiertamente subidas de alrededor del 30 por ciento.
Fuentes gubernamentales han detallado un modelo de desregulación controlada que aplicaría criterios geográficos. Los topes se vincularían al precio por metro cuadrado en cada zona y se establecería un porcentaje máximo uniforme de incremento para los contratos; sin embargo, el alquiler final no podría superar el tope por metro de la zona. Los responsables han indicado que los propietarios tendrían que respetar los precios establecidos incluso al cambiar de inquilino, y que los primeros contratos en liberalizarse serían los que llevan más tiempo prorrogados. Se informa de que se está preparando un anteproyecto de ley con el objetivo de tenerlo listo antes de fin de mes.
La Coordinadora ha dado la bienvenida a la perspectiva de propuestas concretas, pero ha insistido en que el Gobierno debe aclarar cómo, cuándo y con qué límites reales se implementarán los cambios. Ha dicho que examinará las medidas «con rigor», pero decidirá acciones posteriores en función de los detalles anunciados, y que la movilización pública «seguirá siendo una herramienta legítima» hasta que se entreguen soluciones reales.
El grupo ha reiterado cuatro demandas inmediatas: regulación inmediata de todos los alquileres según el valor real de la vivienda y el poder adquisitivo de los hogares trabajadores; prohibición de desalojos sin una alternativa de vivienda asequible y digna; creación de un registro público de propiedades y un censo de viviendas actualizado periódicamente y accesible al público; y medidas efectivas para acabar con los abusos contractuales —notablemente la llamada «trampa del niño»— junto con garantías y derecho a compensación si se detecta fraude.
Responsables de la Coordinadora han dicho que las declaraciones de Espot no han disipado la incertidumbre en estos puntos, ya que el Gobierno no ha proporcionado plazos, mecanismos ni compromisos verificables. Han advertido de que sin transparencia, salvaguardas claras y herramientas antifraude, cualquier liberalización parcial podría empeorar las presiones de precios en lugar de aliviarlas.
Otros activistas de vivienda han hecho eco de la preocupación de que la situación no ha mejorado desde las grandes manifestaciones del año pasado. La plataforma Pirineu Viu, que representa áreas de montaña, ha instado a las autoridades a declarar los Pirineos como «zona tensionada» para que allí se pueda aplicar una regulación específica de alquileres, argumentando que muchas comunidades rurales y de montaña siguen sin protección de las medidas centradas en los núcleos urbanos.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan:
- Bon Dia•
Pirineu Viu no veu millora en l’accés a l’habitatge en l’any des de la manifestació
- Diari d'Andorra•
El preu del metre quadrat de cada zona fixarà el topall del lloguer
- ARA•
"Desintervenir sense garanties és una irresponsabilitat davant la crisi de l'habitatge"
- Altaveu•
La Coordinadora de l'habitatge considera que desintervenir sense garanties és una irresponsabilitat
- Diari d'Andorra•
La Coordinadora creu que desintervenir el lloguer sense garanties seria "profundament irresponsable"
- El Periòdic•
La Coordinadora avisa que “l’aigua no està clara” arran de les paraules d’Espot sobre la desintervenció dels lloguers