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Política·

El Ministerio revalorará solo las clasificaciones de 10 funcionarios tras sentencias judiciales

El tribunal de Batllia anuló reclasificaciones por defectos procedimentales como la falta de consulta sindical y la metodología opaca de PwC, lo que impulsa un nuevo marco regulatorio mientras los sindicatos exigen reiniciar todo el proceso para los afectados.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraEl PeriòdicBon Dia+1

Claves

  • El tribunal de Batllia anuló reclasificaciones por falta de regulación previa, implicación de la CTOG y uso de la herramienta STRATA no regulada de PwC.
  • El Ministerio revalorará solo a los 10 impugnantes exitosos; no recurrirá para evitar precedente.
  • Nuevo marco regulatorio en trámite, sin sistema de puntuación; sindicatos critican opacidad y piden repetición total.
  • Trabajadores divididos: beneficiarios de ascensos temen pérdidas, otros buscan correcciones.

El Ministerio de Función Pública prevé revalorar las clasificaciones profesionales solo para unos 10 funcionarios de la administración general que han impugnado con éxito sus reclasificaciones de 2023-2024 ante el tribunal de Batllia, pese a las afirmaciones sindicales de que las recientes sentencias invalidan todo el proceso y abren la vía a recursos para todos los trabajadores afectados.

El tribunal administrativo de Batllia anuló las decisiones impugnadas por defectos procedimentales, entre ellos la falta de una regulación previa obligatoria, el no haber implicado a la Comisión Técnica de Organización y Gestión (CTOG) —que debe proponer las clasificaciones e incluye dos representantes sindicales— y el uso de STRATA, una metodología propietaria no regulada de PwC. Este enfoque ocultó los detalles de evaluación y las puntuaciones a trabajadores y tribunales, lo que obstaculizó el control. Una sentencia resaltó la admisión del Ejecutivo de que la CTOG no tuvo ningún papel. Fuentes gubernamentales indicaron que no recurrirá para evitar un precedente adverso.

En respuesta, los responsables están ultimando un nuevo marco regulatorio, negociado con los sindicatos durante un mes aproximadamente bajo las directrices de Batllia, para su posible aprobación en la próxima reunión del Consejo de Ministros. Omitirá el sistema de evaluación y puntuación —pese a las demandas sindicales—, que se aprobará por separado y se publicará por otros canales para abordar las preocupaciones de transparencia.

El sindicato SIPAAG, respaldado por SEP, ha intensificado sus críticas, acusando al Gobierno de opacidad por negarse sistemáticamente a compartir las resoluciones de Batllia con los representantes de los trabajadores, lo que obligó al sindicato a obtenerlas directamente del tribunal. En un comunicado difundido ayer, SIPAAG argumentó que las sentencias declaran nulo todo el proceso de 2023-2024, lo que obliga a la administración a retroceder, repetirlo correctamente con la intervención de la CTOG e issuing nuevos actos administrativos. Esto, según ellos, activará nuevos plazos de recurso para todos, independientemente de los anteriores. El sindicato ha preparado modelos de reclamación para los trabajadores insatisfechos, instándolos a exigir una revisión «justa, transparente y legal» y asegurando que quienes ascendieron de buena fe conservarán sus derechos económicos consolidados. SIPAAG busca corregir las posiciones infravaloradas sin perjudicar los ascensos.

Fuentes del Ministerio minimizaron las sentencias, insistiendo en que se siguieron protocolos internos, la consultora aportó objetividad y todos los datos —incluidos los judiciales— estaban accesibles. Batllia rechazó estas defensas por insuficiencia de información para el control judicial.

Los trabajadores siguen divididos: los beneficiarios temen retrocesos, mientras otros ven una oportunidad para correcciones.

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