Sesión tensa del Consell General por datos de vivienda y personal oncológico
La síndica invoca normas de respeto en medio de acalorados intercambios entre Pere Baró, Conxita Marsol y Carine Montaner, que culminan en pullas personales contra la ministra de Salud Helena Mas.
Claves
- La síndica Roser Ensenyat invocó el artículo 7 para restablecer el respeto tras intercambios acalorados entre consellers.
- El debate se centró en si las estadísticas de precios de venta y alquiler son públicas; Cerni Escalé encontró las cifras en las publicaciones trimestrales del Govern.
- Carine Montaner acusó a la ministra de Salud Helena Mas de carecer de datos sobre personal oncológico y usó un lenguaje sarcástico, lo que provocó una pausa.
- Miembros del grupo Demòcrata y el jefe de Govern mostraron apoyo a Mas, pero la sesión terminó tensa en lugar de festiva.
El espíritu navideño no llegó ayer al Consell General. Lo que se había anunciado como una sesión conciliadora tuvo el tono de una cena familiar en la que varios parientes discutían sobre quién tenía razón.
La síndica Roser Ensenyat tuvo que invocar el artículo 7 del reglamento de la cámara, que exige hablar con respeto y cortesía, tras aumentar las tensiones entre varios consellers. Pere Baró, Conxita Marsol y Carine Montaner fueron los principales protagonistas de los intercambios acalorados.
Los argumentos comenzaron por la vivienda, un tema recurrente en la cámara. Baró planteó una pregunta que obtuvo una respuesta previsible de Marsol, y el debate se intensificó tras intervenciones de seguimiento. Baró ofreció una larga respuesta preparada durante una repregunta; Marsol replicó a su vez.
La disputa culminó en un desacuerdo sobre si las estadísticas de precios de venta y alquiler son públicas. La ministra de Salud Helena Mas mantuvo que lo eran; Baró insistió en que no. El asunto se resolvió en la cámara cuando Cerni Escalé localizó las cifras en las notas de prensa trimestrales del Govern, debilitando la posición de Baró.
Montaner utilizó su turno de repregunta en un asunto separado —originariamente planteado por Concòrdia— para cuestionar a la ministra sobre el número de profesionales oncológicos en el país, acusando al departamento de no disponer de esa información. También acusó a Mas de falta de atención al inicio de la sesión y, en tono sarcástico, la llamó «señora marquesa», sugiriendo una falta de voluntad para actuar.
Mas rechazó las provocaciones de Montaner, diciendo que no se dejaría llevar por ellas y expresando decepción por lo que describió como el afán de Montaner por destacar sin presentar la verdad. El intercambio se volvió lo bastante personal como para que la síndica ordenara una pausa en las actuaciones.
Tras la pausa, miembros del grupo Demòcrata se acercaron a la ministra Mas para mostrarle apoyo; el jefe de Govern también la abrazó en la cámara. La sesión terminó con un ambiente aún tenso en lugar de festivo, un recordatorio de que los debates en el Consell General pueden seguir siendo controvertidos incluso cuando se acercan las fiestas.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: