Xavier Vives advierte del auge del proteccionismo y urge reformas en la UE y adopción de la IA
En el Foro de la Empresa Familiar, Vives vinculó el renovado proteccionismo y las tensiones geopolíticas a la globalización, el ascenso de China y la tecnología, y.
Claves
- El proteccionismo está en auge —impulsado por el regreso de Trump, la globalización, el cambio tecnológico y China— y ha potenciado la política de extrema derecha y las preocupaciones de seguridad.
- Europa carece de defensa independiente y sigue dependiendo de EE.UU., lo que debilita su influencia en negociaciones comerciales y estratégicas.
- La UE debe completar el mercado único, priorizar la prosperidad sobre una regulación excesiva y crear un mercado de activos seguros en euros para internacionalizar la moneda.
- Miestados como Andorra deben apostar por tecnología, servicios remotos/de alto valor, turismo mejorado y vínculos con la UE negociados con cuidado; la adopción de IA es esencial.
Xavier Vives participa hoy en el 23º Foro de la Empresa Familiar para debatir el nuevo contexto internacional bajo una segunda presidencia de Trump, el ascenso de China y el papel de Europa, y las reformas que Europa aún necesita llevar a cabo.
Describió un giro hacia el proteccionismo, intensificado por el regreso de Trump pero arraigado en tendencias más largas: décadas de globalización, cambio tecnológico rápido e integración de China en el comercio mundial. Estos cambios económicos, combinados con factores sociales, han contribuido a avivar el auge de los movimientos de extrema derecha. En ese entorno, la seguridad y la autonomía estratégica han pasado al centro del debate político.
Sobre la posición de Europa, Vives dijo que el bloque es una confederación de intereses a menudo conflictivos. Carece de una capacidad de defensa independiente y sigue dependiendo de Estados Unidos, como ilustra la respuesta a la guerra en Ucrania. Esa dependencia debilita la capacidad de negociación de Europa en acuerdos comerciales y otros temas estratégicos.
Vives argumentó que Europa aún tiene mucho que hacer en defensa, en completar el mercado único —que dijo está mucho menos integrado de lo que comúnmente se asume— y en priorizar la prosperidad económica en lugar de intentar regular todos los aspectos de la actividad. También ve una oportunidad para promover el euro como moneda internacional, pero advirtió que esto requeriría un gran mercado de activos europeos seguros que aún no existe.
Para microeconomías como Andorra, Vives dijo que la defensa no es una opción viable; en su lugar, el país debería buscar integrarse en el marco europeo en los mejores términos posibles. Económicamente, recomendó centrarse en sectores más innovadores y tecnológicos y en actualizar el turismo hacia modelos de mayor calidad. Respecto a cualquier acuerdo con Europa, lo describió como delicado pero sintió que Andorra «apenas puede darle la espalda a Europa». El resultado, dijo, dependerá de los detalles: qué directivas se aplican, en qué condiciones y con qué adaptaciones para preservar los intereses nacionales.
En sectores específicos, Vives destacó la economía digital como una apuesta obvia, especialmente las actividades remotas que pueden atraer a profesionales de alto valor para que se instalen en el país. Insistió en que la inteligencia artificial debe adoptarse: los países o empresas que no abracen la IA corren el riesgo de quedarse atrás. En general, expresó un optimismo cauteloso de que la IA puede elevar la productividad y crear empleos, al tiempo que señaló que los principales desafíos son la formación y el cambio organizativo en las empresas, procesos que llevan tiempo.
Reconoció la posibilidad de una burbuja en las valoraciones tecnológicas y advirtió de que una corrección podría tener efectos amplios dada la escala de la inversión y la importancia de la tecnología para el dinamismo económico de EE.UU. Si el mundo se dirige a una recesión, dijo, no está claro: hay fuerzas que empujan en ambas direcciones y los resultados dependerán en gran medida de las políticas económicas adoptadas.
Vives concluyó expresando preocupación por el auge del proteccionismo y las tensiones geopolíticas, particularmente las relacionadas con Ucrania y China, que aumentan la incertidumbre global. «El mundo es hoy más incierto y más fragmentado que nunca, y eso es preocupante», dijo.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: