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Transporte·

Canillo da el último empujón para acuerdos de suelo del teleférico de Armiana antes de acciones legales

Las autoridades agotarán las opciones amistosas con dos familias reacias antes de declarar interés público y expropiar espacio aéreo.

Claves

  • Autoridades de Canillo planean una última negociación con dos propietarios reacios antes de pasos legales en septiembre-octubre.
  • El primer cónsul Jordi Alcobé prefiere resolución amistosa, pero está listo para expropiación si es necesario.
  • El proyecto mejora seguridad, reduce tráfico, optimiza infraestructura y asegura acceso anual al puente tibetano.
  • No hay conversaciones con opositores desde mayo; se formalizarán acuerdos con propietarios cooperativos primero.

Las autoridades de Canillo planean hacer un último intento de negociación con dos propietarios reacios para el proyecto del teleférico de Armiana antes de pasar a medidas legales en septiembre y octubre.

Jordi Alcobé, el primer cónsul de la parroquia, detalló este enfoque tras una reunión del consejo local el miércoles. El consejo tiene previsto formalizar acuerdos con los propietarios cooperativos en las próximas semanas y luego contactar de nuevo con las familias opuestas para explorar cualquier posibilidad restante de acuerdo. No ha habido conversaciones con ellas desde sus declaraciones públicas en mayo.

«Intervendremos de forma más activa y legal, con abogados de ambas partes buscando un marco legal para la resolución», explicó Alcobé. Insistió en que la parroquia no tiene prisa y prefiere agotar todas las opciones amistosas primero. «No queremos cerrar ninguna puerta aún. Si no hay entendimiento posible, propondremos otra solución en septiembre y octubre», añadió.

Alcobé afirmó la disposición del consejo a emprender todos los pasos necesarios si hace falta, incluida una declaración de interés público y una posible expropiación de derechos de espacio aéreo —una vía que los propios propietarios han planteado—. «Iremos hasta donde sea preciso si falla la colaboración, pero no quiero llegar a eso. El interés parroquial puede prevalecer sobre el privado, siempre que se hayan intentado todos los enfoques», dijo. «No hay prisa por una solución. Tras el verano, si su postura se mantiene firme, actuaremos con los instrumentos legales disponibles».

El proyecto busca mejorar la seguridad del barrio, reducir los riesgos del tráfico rodado, optimizar la infraestructura y garantizar el acceso durante todo el año al puente tibetano, lo que lo convierte en un beneficio público estratégico. El consejo ve la vía legal como último recurso tras priorizar el diálogo.

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