Volver al inicio
Transporte·

Empresas de transporte de Andorra imponen recargos por combustible ante conflicto en Irán que impulsa inflación al 4,1%

Las empresas de transporte de Andorra están imponiendo recargos por combustible en sus servicios a medida que los precios del petróleo suben por el conflicto en Irán, lo que ha elevado la inflación

Sintetizado a partir de:
ARAEl PeriòdicAltaveuDiari d'Andorra

Claves

  • Empresas de transporte de Andorra imponen recargos por combustible por conflicto en Irán que impulsa inflación de marzo al 4,1%.
  • Una empresa suma aumento del 6,5% desde el 8 de abril; otras repercuten costes de proveedores en negociaciones.
  • Gobierno vigila IPC semanalmente, revisa propuestas de alivio fiscal de importadores, mira recortes al estilo de España.
  • Precios del petróleo se estabilizan pero suben por Irán; sector pide medidas estabilizadoras.

Las empresas de transporte de Andorra están imponiendo recargos por combustible en sus servicios a medida que los precios del petróleo suben por el conflicto en Irán, lo que ha elevado la inflación de marzo al 4,1%. El Gobierno vigila el IPC semanalmente, analiza propuestas de alivio fiscal de los importadores de combustible y anticipa un posible alivio en los costes del fuel pronto.

Un transportista ha notificado a sus clientes un aumento del 6,5% a partir del 8 de abril, solicitando comprensión por el ajuste. Miquel Martínez, gerente de GTT, ha señalado que los crecientes costes del combustible afectan a todos e indicó que su empresa está discutiendo con los clientes ya sea subidas generales de tarifas o suplementos específicos por combustible. «Algunos clientes lo entienden, otros se resisten», añadió, describiendo las negociaciones como complicadas.

Josep Magallón, gerente de Transports Logístics Internacionals —que coordina el transporte de mercancías sin poseer vehículos—, confirmó que la empresa está añadiendo correcciones de servicio y suplementos para cubrir los incrementos de los proveedores. «Tenemos que repercutir lo que nos cobran las empresas de transporte», explicó, describiendo el entorno como errático y que requiere ajustes constantes.

Estos aumentos se propagan por las cadenas de suministro, inflando los precios de los bienes y estrechando los márgenes. Las empresas con contratos fijos luchan por absorber las subidas logísticas sin repercutirlas, arriesgando retrasos, renegociaciones o proyectos paralizados —especialmente en sectores dependientes de las importaciones—. Los negocios advierten de amenazas a la competitividad y piden medidas estabilizadoras, señalando las reducciones fiscales del combustible en España como modelo.

El portavoz del Gobierno, Guillem Casal, en el briefing del consejo de ministros del miércoles, apuntó al reciente aplanamiento de los precios del petróleo como posible señal de alivio, aunque los niveles siguen un 12-15% por debajo de los máximos de la guerra de Ucrania en 2022. Atribuyó la inflación principalmente a la situación en Irán.

Esa mañana, los responsables revisaron propuestas de la reunión positiva de la semana pasada con los importadores de Assidca. Casal delineó opciones viables futuras como recortes al impuesto verde, al impuesto especial sobre el combustible o al IGI —componentes clave del precio en surtidor—, pero indicó que las evaluaciones continúan sobre los efectos para los ciudadanos, el presupuesto y las ayudas existentes como el transporte público gratuito (12-13 millones de euros anuales) y las tarifas eléctricas estables. Cualquier medida debe ser viable, asequible y realmente frene la inflación, con necesidad de más datos.

La asociación de transportes ATMCA convocará pronto a su junta para perfilar demandas, ya que la gerente Mònica Dalmau ha expresado la ansiedad del sector por los costes del combustible y posibles acciones. No han surgido decisiones firmes.

Comparte el articulo en