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Cultura·

Parroquias andorranas superan la falta de personal para los programas infantiles de verano

Los consejos parroquiales de Andorra tuvieron dificultades para contratar monitores debido a la alta demanda y la escasez de candidatos cualificados, pero al final cubrieron todos los programas por completo. La participación alcanzó miles en deportes, artes e iniciativas sociales en todo el país.

Claves

  • La mayoría de consejos parroquiales enfrentaron retos de reclutamiento salvo Sant Julià de Lòria y La Massana.
  • Andorra la Vella contrató 68 personas pero dejó 3 puestos sin cubrir; ofreció 2.600 plazas.
  • Ordino, Canillo y Encamp hicieron contrataciones urgentes para cientos de niños semanales.
  • La demanda general de programas vacacionales aumentó, requiriendo más personal para mantener estándares.

Los consejos parroquiales andorranos, salvo Sant Julià de Lòria y La Massana, se enfrentaron a importantes obstáculos de personal este verano al reclutar monitores para actividades infantiles, impulsados por una demanda creciente y la necesidad de formación especializada ante una amplia gama de programas.

La mayoría de las parroquias consiguieron completar sus equipos pese a las dificultades. Andorra la Vella contrató a 68 personas para iniciativas deportivas, sociales y culturales, aunque reconoció problemas continuos de reclutamiento, especialmente en agosto, dejando tres puestos sin cubrir: dos en deportes y uno en el Campus Artístico de Verano. La capital ofreció casi 2.600 plazas, con el departamento social proporcionando unas 900 —casi completamente reservadas a través de Casal d'Infants El Llamp, Ludoteca y colonias en Cortals de Sispony y Can Font (Girona)— junto a 1.475 plazas deportivas mediante Escoles Esportives, Campus Esportius y Setmanes Joves. El campus artístico amplió sus plazas semanales por sesión de 30 a 54 en julio para responder al creciente interés.

Ordino afrontó más obstáculos de lo habitual para su Casal d'Estiu, ya que las bajas de última hora de candidatos jóvenes obligaron a sustituciones apresuradas. Al final, consiguió nueve monitores mensuales para el casal y uno para Punt Jove, atendiendo a unos 85 niños semanales en medio de una participación en aumento.

Canillo tuvo inicialmente problemas con las convocatorias públicas, pero añadió cuatro contrataciones urgentes debido al aumento de inscripciones, especialmente en agosto. Completó un total de 20 contratos para una media de 85 niños en Esplai y 42 en Punt Jove, lo que refleja años de demanda creciente que requirió personal extra para mantener los estándares.

Encamp reforzó sus equipos con 35 contrataciones para cubrir más de 1.500 plazas diarias de actividades durante 10 semanas, más 120 plazas en colonias (40 por sesión). Escaldes-Engordany mantuvo las ratios requeridas con 132 personas —79 auxiliares, 49 monitores y cuatro referentes— pese a presiones similares de reclutamiento, con inscripciones similares a las del año pasado.

En contraste, Sant Julià de Lòria recibió 21 solicitudes para su campus multiesportivo de julio a principios de septiembre, contratando a 14 —ocho para julio y seis después— para 46 niños semanales inicialmente, que subieron a 48 más tarde. La Massana cubrió los 25 puestos con rapidez, acogiendo a unos 130 participantes semanales cerca de su capacidad máxima y destacando los empleos como oportunidades clave para la juventud local.

Las parroquias en general informan de una demanda elevada para los programas de vacaciones escolares, lo que ha requerido más personal para mantener la calidad.

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