Volver al inicio
Medio ambiente·

Ministro andorrano completa anteproyecto de ley de aguas para la era climática

El ministro de Medio Ambiente Guillem Casal ha finalizado un borrador moderno de ley de aguas que aborda el cambio climático, las sequías y estándares internacionales. Prioriza el uso sostenible y la seguridad ante flujos transfronterizos.

Claves

  • El equipo de Guillem Casal actualizó normas de los 80 con elementos de la Directiva Marco del Agua de la UE tras consultar a 150 agentes.
  • El borrador cubre usos amplios del agua, prioridades en sequías, principio 'quien contamina paga' y clasifica el agua como dominio público.
  • Crea una autoridad dedicada al agua y vincula a la economía circular con límite de 150 l/día.
  • Busca aprobación antes de fin de mandato, listo para implementación pese a retos transfronterizos.

Guillem Casal, ministro de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería de Andorra, ha completado un anteproyecto de ley de aguas adaptado a las necesidades del siglo XXI, entre ellas el cambio climático y las normas internacionales, que actualiza las reglas de los años 80.

El departamento de Casal hizo de esto una prioridad desde el inicio de su mandato, abordando lo que él denominó una ley preconstitucional «muy pesada» y desactualizada. El equipo integró elementos de la Directiva Marco del Agua de la UE y mantuvo discusiones con unos 150 agentes, como consejos parroquiales, grupos parlamentarios, agricultores, ganaderos, asociaciones, FEDA, Andorra Research and Innovation, Capesa, Caldea, estaciones de esquí y otros.

«Tenemos el texto cerrado por nuestra parte, y ahora debemos presentar la versión final a los actores restantes», afirmó Casal. Cree que el Gobierno podrá concluirlo antes de que acabe el actual mandato legislativo, entregando así la primera ley de aguas con respaldo ejecutivo de Andorra adaptada a los estándares modernos.

El anteproyecto abarca el uso del agua de forma amplia, no solo el consumo doméstico, y anticipa desafíos globales. Incluye planes para escenarios de sequía —que establecen prioridades de uso sin restricciones excesivamente estrictas en tiempos normales—, crea una autoridad dedicada a los recursos hídricos, clasifica el agua como dominio público, aplica el principio de «quien contamina paga» y garantiza el suministro para todos los usuarios.

Casal resaltó los retos técnicos de adaptar las normas europeas a Andorra, donde el agua originada en el país fluye hacia países vecinos en lugar de un mar local. Vinculó el anteproyecto a las leyes de economía circular, que establecen un límite de 150 litros por persona al día en el consumo doméstico basado en la población equivalente —un umbral bajo el que Andorra se mantiene desde hace años.

Aunque los calendarios parlamentarios retrasen la aprobación a 2026 o más allá, Casal lo describió como un documento práctico y específico de Andorra listo para su implementación. «Es un texto tangible y redactado que podría aprobarse y aplicarse», dijo, subrayando la necesidad urgente de modernización para garantizar la seguridad hídrica futura.

Comparte el articulo en