Volver al inicio
Negocios·

Vista por disputa de bonos SAAS en Andorra estalla en duros choques

Uniones exigen pago retroactivo de DPOs como derecho adquirido tras levantar suspensión en 2022, mientras SAAS alega plazos legales y exclusión en nuevo convenio.

Claves

  • 150-151 trabajadores SAAS reclaman DPOs retroactivos suspendidos desde 2012, levantados en 2022
  • Abogado USdA alega derechos adquiridos, discriminación y mala fe en negociaciones
  • Batlle acepta solo testimonio de directora SAAS, rechaza políticos como testigos
  • SAAS argumenta caducidad de reclamación, ausencia de objetivos 2022 y no retroactividad

Una vista en la Batllia sobre la prolongada disputa por los incentivos de rendimiento no pagados (DPOs) en el Servei Andorrà d’Atenció Sanitària (SAAS) comenzó con duros enfrentamientos entre el abogado de la Unió Sindical d’Andorra (USdA) y el batlle que supervisa el caso.

Unos 150-151 trabajadores del SAAS presentaron la reclamación administrativa hace casi dos años, solicitando el pago retroactivo de los DPOs suspendidos desde 2012 por medidas de contención económica, que se levantaron en febrero de 2022. Alrededor de 30 reclamantes asistieron a la sesión en persona. Su abogado argumentó que los incentivos representan un derecho adquirido que persiste independientemente de los convenios colectivos, acusando al SAAS de discriminarlos en comparación con los funcionarios de la administración pública, que recibieron pagos de productividad para compensar la escala GADA congelada. Como mínimo, dijo, los pagos deberían cubrir los ocho meses desde la derogación en 2022 hasta la entrada en vigor del nuevo convenio colectivo en octubre de ese año, excluyendo los DPOs.

El abogado de la USdA también alegó mala fe por parte del comité de empresa durante las negociaciones iniciales al no revelar la exclusión de los incentivos. Propuso 21 testigos, entre ellos el jefe de Gobierno Xavier Espot, la ministra de Salud Helena Mas y los exministros Albert Font y Joan Martínez Benazet, para resaltar los fallos en las negociaciones. El batlle rechazó casi todos, aceptando solo el testimonio de la directora general del SAAS, Meritxell Cosan, con el argumento de que el caso civil se centra únicamente en el cumplimiento legal, no en hechos contextuales.

Cosan testificó que no existieron objetivos para 2022 que permitieran el pago, ya que habrían requerido establecerse en junio de 2021 —aún bajo suspensión—, y que el convenio de octubre, negociado desde mayo en adelante, omitió los incentivos. El abogado del SAAS replicó que la reclamación del 31 de julio de 2024 cayó fuera del plazo de un año desde el último posible derecho el 31 de julio de 2022, y que la naturaleza convencional de los DPOs no genera pago retroactivo al derogarse la suspensión. El SAAS actuó dentro de la ley, argumentaron, señalando que el convenio colectivo cerrado el 7 de abril ahora reconoce los incentivos de cara al futuro.

El portavoz del ramo sanitario de la USdA, Àlex Bandera, dijo que la lucha continúa por todo el personal del SAAS, prometiendo recurrir cualquier fallo adverso y desestimando el relato de Cosan. Cosan afirmó que el SAAS esperará la sentencia antes de considerar los siguientes pasos.

Comparte el articulo en