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Negocios·

Empresas familiares andorranas impulsan el 65% del PIB, con longevidad y prudencia

Nuevo estudio de la EFA retrata a las compañías familiares como la columna vertebral económica de Andorra, con notable longevidad, bajo endeudamiento e internacionalización, aunque la planificación sucesoria se rezaga.

Claves

  • Empresas familiares aportan el 65% del PIB de Andorra y el 35% del empleo privado
  • Esperanza de vida media de 48 años; 35,7% dirigidas por tercera generación
  • 70% con deuda inferior al 10%; 83,7% con directores familiares de 20 años de media
  • 52,6% afrontan sucesión en 5 años, pero solo 26,3% tienen protocolos formales

Un nuevo estudio presentado por la Asociación de Empresas Familiares Andorranas (EFA) durante su 25ª asamblea general revela que las empresas familiares representan el 65% del producto interior bruto de Andorra y el 35% del empleo en el sector privado.

El informe, titulado *Radiografia de l’Empresa Familiar Andorrana*, ha sido elaborado por Juan Corona Ramón, doctor en ciencias económicas y empresariales y rector honorario de la Universitat Abat Oliba CEU, y Fernando Álvarez Gómez, doctor y profesor de economía y empresa en la Universitat Oberta de Catalunya. Describe a estas empresas como un «pilar sistémico» del Principat, destacando su esperanza de vida media de 48 años, superior a la de áreas vecinas como España, Cataluña o Francia.

Entre los hallazgos clave figura que el 35,7% de las empresas están ahora dirigidas por la tercera generación, un hito que los autores califican de «extremadamente complicado» de alcanzar. Las estructuras de propiedad siguen concentradas: el 28,6% tienen un único accionista con el 100% de las participaciones, mientras que en el 21,4% un accionista controla más del 50%. En el 83,7% de las empresas, el director ejecutivo es un miembro de la familia con una antigüedad media de 20 años.

El estudio subraya la prudencia financiera como una fortaleza, con el 70% de las empresas mostrando niveles de endeudamiento inferiores al 10% —considerados «un caso de éxito» por los autores— y la mitad de las de tercera generación optando por no distribuir dividendos. Casi el 70% persiguen una perspectiva internacional, todas se comprometen con la sostenibilidad y el 81,4% priorizan mantener su domicilio social en Andorra. El 67,4% de los encuestados cree que su condición familiar beneficia sus operaciones.

Los desafíos incluyen la planificación de la sucesión. Aunque el 52,6% anticipa cambios generacionales en cinco años y el 51% lo considera una prioridad, solo el 26,3% cuenta con un protocolo familiar formal, y el 71% carece de un plan acordado.

La asamblea también aprobó una nueva junta directiva, con Daniel Aristot relevando a Daniel Armengol como presidente, Paula Tarrado como vicepresidenta, Jordi Prat como secretario, y Maria Creus y Joan Betriu como vocales.

El secretario técnico de la EFA, Joan Tomàs, señaló que la visión a largo plazo del sector proporciona resiliencia, en contraste con tasas de éxito en tercera generación más bajas en otros lugares, como menos del 10% en España. El informe recomienda equilibrar las raíces locales con ambiciones globales, promover la reinversión y abordar la sucesión.

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