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Negocios·

Caso de abusos laborales en Andorra contra empleadores de peruanos aplazado por investigación judicial en Perú ordenada por el tribunal

Un juzgado de Batllia suspende la vista contra Telexarxes y Construart por presuntos malos tratos e inicia una comisión rogatoria a la firma peruana Desant.

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • El juzgado suspende la vista e inicia comisión rogatoria a la firma peruana Desant Servicios Generales.
  • Tres trabajadores peruanos denuncian abusos de las firmas andorranas Telexarxes y Construart tras falsas promesas de contratación.
  • Los trabajadores firmaron bajo presión un contrato desconocido de Desant, pero Telexarxes habría dirigido su labor.
  • El abogado de los demandantes lo califica de táctica dilatoria y prevé más de dos años de retrasos.

Un caso judicial en Andorra que acusa a los empleadores de dos trabajadores peruanos de abusos laborales afronta años de retrasos tras ordenar el tribunal una solicitud judicial internacional a una empresa peruana.

El juzgado de Batllia suspendió una vista cuando los abogados de las empresas andorranas Telexarxes y Construart presentaron un contrato firmado con Desant Servicios Generales, una compañía peruana, y exigieron su citación. El juez decidió tramitar una comisión rogatoria para localizar la firma, obligando a los demandantes —representados por el abogado de USdA Eduard Coll— a ampliar formalmente la demanda para incluirla.

Coll describió la maniobra como una táctica dilatoria que podría «eternizar» el proceso. «No hemos visto ningún representante ni dirección de esta empresa, quizá ni siquiera exista», dijo. Añadió que sin modificar la demanda, «me quedo fuera del juego». El abogado ahora espera que el proceso se prolongue dos años o más, sin plazos claros, ya que las autoridades peruanas deben primero notificar a Desant y permitirle comparecer.

El caso surge de tres peruanos reclutados por Construart, una firma andorrana que Coll dice que carece de autorización como agencia de trabajo temporal y por tanto no puede realizar tales contrataciones. Los trabajadores llegaron tras promesas de contratos, vivienda y estabilidad, habiendo pagado sus propios vuelos. Al llegar, se les presentó un contrato desconocido de la empresa peruana, que firmaron para abrir cuentas bancarias —presuntamente bajo presión del personal de Construart, sin presencia de representante de Desant—.

Los hombres trabajaron después en obras de Telexarxes, donde Coll afirma que Telexarxes dirigía las tareas, fijaba horarios y supervisaba las operaciones, creando la relación laboral real. Las acusaciones incluyen despidos verbales, violaciones de seguridad y horas extras impagadas. Construart reconoció después un despido improcedente y pagó algunas cantidades tras reuniones, pero el caso judicial persiste para atribuir responsabilidades.

Coll insiste en que las cesiones de trabajadores requieren agencias temporales con licencia y que los empleadores deben cubrir los costes de repatriación, lo que no ocurrió. Incluso si Desant comparece, argumenta que cambia poco: «Telexarxes ordenaba el trabajo y mantenía los vínculos laborales reales». La demanda ampliada permite ahora al juzgado de Batllia activar la cooperación internacional, suspendiendo el juicio hasta su resolución.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: