Volver al inicio
Negocios·

La superficie aprobada cae a 497.565 m² en 2025 por moratorias parroquiales y revisiones de planes urbanísticos, con nuevas construcciones

a casi un 30% menos, pero diciembre muestra signos de recuperación.

Sintetizado a partir de:
Bon DiaAltaveu

Claves

  • Aprobaciones totales: 497.565 m², un 28% menos que los 691.115 m² de 2024.
  • Nuevas construcciones: -30% a 390.106 m²; reformas: -23,5% a 93.061 m².
  • Demoliciones: a la mitad, 5.157 m²; ampliaciones: duplicadas a 9.242 m².
  • Aprobaciones de diciembre: 83.784 m² en nuevas construcciones, el segundo más alto en dos años, con levantamiento de moratorias.

Las aprobaciones de desarrollo urbano en Andorra cayeron un 28% en 2025, hasta alcanzar los 497.565,50 metros cuadrados, el total más bajo desde el año pandémico de 2020.

El Col·legi d'Arquitectes d'Andorra (COAA) validó este volumen en nuevas construcciones, reformas, demoliciones y ampliaciones, por debajo de los 691.115,49 metros cuadrados de 2024 y muy por debajo del pico de 2022 de 813.077,81 metros cuadrados. La nueva construcción, categoría dominante, bajó casi un 30%, hasta 390.105,63 metros cuadrados frente a los 554.850,24 del año anterior, aunque se mantuvo por encima de los niveles de recuperación postcovid de 2021.

Las reformas descendieron un 23,5%, hasta 93.061,44 metros cuadrados, mientras que las demoliciones se redujeron a la mitad, hasta 5.156,53 metros cuadrados desde 9.949,22. Las ampliaciones fueron la excepción, casi duplicándose hasta 9.241,90 metros cuadrados, un aumento cercano al 100% desde 4.615,57.

Diciembre destacó con 83.784 metros cuadrados de nuevas construcciones aprobadas, superando la suma de los dos meses anteriores y marcando el segundo total mensual más alto para nuevas construcciones en dos años, tras los más de 132.000 metros cuadrados de junio de 2024. Las ampliaciones también alcanzaron su pico ese mes, con 6.650 metros cuadrados.

Los profesionales atribuyen la desaceleración anual a límites de construcción en varias parroquias, impulsados por revisiones de planes urbanísticos y moratorias que impidieron el avance de planes parciales. La moratoria de Ordino se levantó a finales de año, mientras que los temores de nuevas restricciones en Massana y Sant Julià de Lòria provocaron una oleada de solicitudes. Laura Sánchez, decana del COAA, señaló que "muchas parroquias" sufrieron tales limitaciones en 2025. Rumores de nuevas revisiones del POUP alimentaron solicitudes preventivas para asegurar derechos de construcción.

Las proyecciones iniciales de enero a agosto sugerían una caída más pronunciada del 60% en nuevas construcciones, pero las cifras finales mostraron un descenso más contenido. La segunda mitad del año vio cierta recuperación, aunque el panorama sigue incierto ante discusiones sobre crecimiento sostenible, una posible ley de suelo y la prórroga por el Consell General de las moratorias de obras aprobada en abril. Los profesionales esperan los datos de 2026 para valorar si la actividad de diciembre señala un punto de inflexión.

Comparte el articulo en