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Andorra aprueba subida del 2,8 % en las tarifas eléctricas para 2026 y nombra nueva directora general de FEDA

El Gobierno respalda el incremento uniforme ligado a la inflación, que respeta a los hogares vulnerables, y designa a Sílvia Calvó como nueva responsable de la proveedora energética.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraEl PeriòdicAltaveu

Claves

  • Subida del 2,8 % en tarifas no bonificadas desde enero 2026, ligada al IPC de noviembre; bonificación vulnerable congelada.
  • Incremento medio mensual: 1 € (sin calefacción eléctrica) o 2 € (con ella) sobre base de 40 €; precios un 40 % por debajo de vecinos.
  • Parroquias asumirán el 75 % de costes de iluminación pública, fin de exención total de la crisis.
  • Sílvia Calvó nombrada directora general de FEDA en sustitución de Albert Moles; oposición critica 'puertas giratorias' sin concurso de méritos.

El Gobierno de Andorra ha aprobado una subida del 2,8 % en las tarifas eléctricas para 2026, junto con el nombramiento de una nueva directora general de la proveedora energética Forces Elèctriques d'Andorra (FEDA).

El Consejo de Ministros respaldó el martes el incremento uniforme, solicitado por FEDA y ligado al índice de precios al consumo interanual de noviembre. El portavoz del Gobierno, Guillem Casal, indicó que las tarifas no subirán más aunque la inflación de fin de año supere este nivel. El ajuste se aplica a todas las tarifas y tramos de consumo no bonificados desde enero, respetando la tarifa bonificada para hogares vulnerables, que se mantiene congelada. Esto amplía la brecha al 20 % en el primer tramo y hasta el 58 % en los superiores respecto a las tarifas domésticas estándar. Unas 500 familias se benefician de la bonificación.

Los hogares afrontarán un incremento medio mensual de 1 € sin calefacción eléctrica o de 2 € con ella, sobre facturas típicas de unos 40 €. Casal describió la subida como «muy asumible» y por debajo de los niveles potenciales, tras el fin de la fase más crítica de la crisis energética. Destacó que los precios de Andorra seguirán un 40 % por debajo de los de los países vecinos, garantizando la estabilidad financiera de FEDA, su competitividad y la financiación de inversiones en la transición energética ante incertidumbres globales. Los contratos a largo plazo aseguran la fiabilidad del suministro.

La decisión también redistribuye los costes de la iluminación pública: las parroquias asumirán el 75 % de los gastos de energía y potencia —con un 25 % de descuento—, poniendo fin a la exención total de la era de la crisis. Los responsables indicaron que esto equilibra el crecimiento económico, el ahorro energético y el apoyo a los grupos vulnerables.

En una decisión aparte, el Consejo nombró a Sílvia Calvó, jefa de gabinete del jefe de Gobierno Xavier Espot, como nueva directora general de FEDA, en sustitución de Albert Moles. Calvó, ingeniera ambiental y exministra de Medio Ambiente, tomará posesión en febrero. Moles, que ha dirigido la empresa durante 20 años más allá de la edad de jubilación, se mantendrá hasta el 31 de marzo, compartiendo funciones y salario durante la transición para evitar costes públicos adicionales.

Los partidos de la oposición criticaron el nombramiento. Concòrdia lo calificó de «puertas giratorias» y exigió un proceso basado en méritos en lugar de la designación directa de Espot, denunciándolo como antidemocrático junto con los problemas de independencia judicial. El socialdemócrata Pere Baró dijo que saltarse la competencia desacredita a Calvó y perjudica el trabajo de FEDA.

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