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La construcción en Andorra afronta escasez de mano de obra y de suelo ante el auge de la vivienda

El clave sector de la construcción en Andorra lidia con graves faltas de trabajadores cualificados y restricciones regulatorias de suelo, frenando el crecimiento pese al repunte.

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • El 56% de las empresas constructoras afrontan graves escaseces de mano de obra cualificada, la más alta de todos los sectores.
  • Escasez de suelo urbanizable por suspensiones de licencias de obra y revisiones de planeamiento urbano.
  • El sentimiento empresarial cae a +25 puntos desde +36,5 en 2024 por incertidumbre regulatoria.
  • Las empresas prevén estancamiento sin soluciones a los cuellos de botella de mano de obra y permisos.

El sector de la construcción de Andorra, motor clave del crecimiento económico en la primera mitad de 2025, afronta crecientes desafíos estructurales que amenazan su viabilidad a largo plazo pese a la creciente demanda de vivienda.

Los líderes empresariales destacan dos cuellos de botella críticos: una grave escasez de mano de obra cualificada y la falta de suelo urbanizable. Según la última encuesta de clima empresarial de la Cambra de Comerç i Indústria d'Andorra (CCIS), el 56% de las empresas constructoras informa de serias dificultades para reclutar trabajadores, la tasa más alta de todos los sectores económicos. Este problema persistente afecta a albañiles, peones, técnicos y especialistas por igual, limitando la capacidad de la industria para satisfacer las crecientes necesidades residenciales.

Los factores contribuyentes incluyen una plantilla envejecida, formación local especializada limitada y obstáculos para atraer talento extranjero debido a restricciones administrativas y condiciones de vida en el principado. Las empresas enfatizan que el problema no es la falta de trabajo, sino la incapacidad para ejecutarlo.

A esto se suma la escasez de suelo urbanizable, estrechamente ligada a restricciones regulatorias. Las suspensiones temporales de licencias de obra —impuestas durante revisiones de las directrices de planeamiento urbanístico municipal (POUP) y estudios de carga comunal— han generado un bloqueo administrativo. Estas paralizaciones impiden el inicio de nuevos proyectos y alargan los plazos de forma insostenible, generando tensiones en un mercado donde la demanda supera con creces la oferta.

Los indicadores de actividad reflejan esta desaceleración. El crecimiento del valor añadido bruto (VAB) se ha debilitado en comparación con años anteriores, la creación de empleo se ha estancado y los ingresos se moderan. La encuesta de la CCIS muestra que el sentimiento empresarial ha caído a un saldo positivo de +25 puntos, desde +36,5 puntos en 2024. La incertidumbre regulatoria en torno a las revisiones de los POUP disuade aún más la inversión, ya que los promotores dudan ante normas cambiantes.

Esta situación pone de manifiesto una paradoja evidente: aguda escasez de vivienda en medio de una alta preocupación ciudadana, pero con barreras que bloquean la nueva oferta. La construcción residencial se mantiene algo impulsada por un acceso más fácil al crédito, el crecimiento poblacional, las presiones del mercado de alquiler y el nuevo programa de avales para primeras viviendas del Gobierno. Sin embargo, la edificación no residencial y las obras públicas muestran pocas perspectivas de recuperación a corto plazo.

Las empresas anticipan un crecimiento moderado por delante, respaldado por un sólido cartera de trabajos contratados, pero advierten de un estancamiento sin medidas rápidas en los problemas de mano de obra y licencias.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: