El desfase de alquileres en Andorra alcanza los 550 € con nuevos contratos a 1.332 € frente a 785 € de los antiguos
Datos del Observatorio de la Vivienda confirman la creciente disparidad de alquileres en Andorra, con contratos antiguos muy por debajo de los nuevos en medio de la escasez de oferta.
Claves
- Nuevos contratos a media de 1.332 €/mes, antiguos 785 €, desfase 550 €.
- Mayoría de alquileres antiguos (5-6+ años) entre 500-1.000 €, principal parte del mercado.
- Tratos fuera de mercado por redes cercanos a tarifas de portales, sin subidas drásticas.
- Escasez de oferta dificulta acceso a recién llegados sin contactos.
Los últimos datos del Observatorio de la Vivienda de Andorra, que muestran un desfase medio mensual de 550 € entre nuevos contratos y alquileres antiguos, no han sorprendido a los propietarios inmobiliarios.
Jordi Marticella, presidente de la Asociación de Propietarios de Viviendas (APBI), ha dicho que las cifras coinciden con las tendencias que el colectivo sigue desde hace años. Los contratos firmados en el último año promedian 1.332 € al mes, frente a 785 € en viviendas alquiladas durante una década o más. «Estos números reflejan una realidad que observamos desde hace tiempo», ha señalado Marticella, quien ha añadido que la mayoría de los alquileres antiguos —los de más de cinco o seis años— oscilan entre 500 y 1.000 € mensuales y representan la mayor parte del mercado.
Ha enfatizado que los portales inmobiliarios online no captan toda la realidad. Muchos pisos cambian de manos por el boca a boca o redes personales, a menudo antes de publicarse los anuncios. Estos tratos suelen alcanzar precios algo superiores a los contratos antiguos, pero cercanos a las tarifas anunciadas. Los precios iniciales en los portales, ha explicado Marticella, suelen derivar en acuerdos finales a cantidades inferiores.
El líder de la APBI ha rechazado la idea de subidas drásticas de alquiler al cambiar de inquilino. Un piso alquilado a 1.000 € podría subir 100-150 €, ha dicho, en lugar de saltar a 2.000 €.
El acceso sigue siendo un reto clave, sobre todo para recién llegados o inquilinos solos sin contactos. «Sin conocidos, es difícil acceder a pisos que se alquilan directamente entre conocidos y nunca llegan al mercado abierto», ha afirmado Marticella. Ha destacado una escasez general de oferta, con una demanda que supera la capacidad de Andorra para acoger a los nuevos residentes. Aunque 1.000 € al mes tensiona a los inquilinos solos, el alquiler compartido lo hace más viable. En última instancia, ha insistido, es la oferta insuficiente —no solo el precio— lo que impulsa el problema.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: