La inflación en Andorra se mantiene en el 2,7 % en diciembre por el alza de los alimentos frescos
El repunte de los precios de huevos, frutas y verduras impulsó la inflación estable del 2,7 %, compensando las bajadas en transporte y ropa, en un contexto de dependencia de las importaciones.
Claves
- Inflación estable en 2,7 % interanual, impulsada por +0,4 % mensual en alimentos/bebidas no alcohólicas (+0,09 pp).
- Productos frescos suben 0,9 % mensual/2,9 % anual, superando alimentos procesados en 1,2 %.
- Inflación subyacente en 3,1 %; dependencia de importaciones amplifica volatilidad, similar a España (3 %) y Francia (1,7 %).
- Residentes como jubilados y familias reducen marisco y carne; piden regulación de precios de la cesta básica.
La inflación en Andorra se mantuvo estable en el 2,7 % en diciembre, impulsada principalmente por el alza de los precios de alimentos frescos como huevos, frutas y verduras, según datos del Departamento de Estadística.
Alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un aumento mensual del 0,4 %, que contribuyó con +0,09 puntos porcentuales al alza general mensual de la inflación. Esto compensó las bajadas en las categorías de transporte y ropa y calzado. En tasa interanual, el grupo de alimentos subió un 2,1 % respecto a diciembre de 2024. Los principales impulsores fueron la leche, el queso y los huevos, con los productos frescos mostrando las mayores subidas: un repunte mensual del 0,9 % y una tasa anual del 2,9 %, muy por encima del 1,2 % anual de los alimentos procesados.
La inflación subyacente, que excluye productos frescos y energéticos, alcanzó el 3,1 %, superior a la cifra general y señal de una presión sostenida sobre los básicos procesados. La casi total dependencia de Andorra de las importaciones amplificó estas tendencias, ya que los productos frescos siguen vulnerables a la volatilidad de los mercados de origen y los costes logísticos. Patrones similares se observaron en la región: la inflación alimentaria en España alcanzó el 3 %, liderada por legumbres, verduras y aceites; en Francia, subió del 1,4 % de noviembre al 1,7 % en diciembre.
A lo largo de 2025, los precios de los alimentos subieron casi mensualmente, con picos notables en el primer trimestre y solo estabilizaciones breves en febrero y agosto. La vivienda y comer fuera también añadieron presión al coste de la vida.
Los residentes notan la tensión. La jubilada Maria Dolors Pagés dijo que hace 30 años podía comprar el doble, ahora limitada a lo esencial. Ha reducido el marisco y los mejillones, incluso en Navidad, optando por menús festivos mínimos. Pilar Sugamo, que compra semanalmente para una familia de cuatro, busca descuentos en básicos como carne, huevos y ternera, que ahora aparecen de forma esporádica. Ha pasado a legumbres y huevos para proteínas más baratas y planifica las compras con meticulosidad para evitar sorpresas.
El atleta Marc Giménez, dependiente de leche, huevos y carne para su dieta estricta, describió un «goteo constante» de subidas que le obliga a replantearse incluso los suplementos. Los tres pidieron medidas para regular los precios de la cesta básica antes de que la situación empeore.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: