El ministro de Finanzas de Andorra urge la diversificación económica en medio de un fuerte crecimiento
Ramon Lladós destaca la dependencia del comercio y el turismo, pide industrias de mayor valor añadido y resalta el PIB per cápita de primer nivel y la baja deuda pública.
Claves
- El crecimiento del PIB supera la media de la UE en 3-4 veces desde la pandemia, impulsado por la expansión de la fuerza laboral, no por ganancias per cápita.
- Cambio de ingresos hacia impuestos directos reduce la dependencia del gasto turístico ante disrupciones.
- Deuda pública al final del año por debajo del 30% del PIB, la más baja desde 2011; inversiones en vivienda, sanidad, educación.
- La población mayor de 65 años se disparará en 2040, tensionando las pensiones; la EFA pide alianzas público-privadas.
El ministro de Finanzas de Andorra, Ramon Lladós, ha expuesto los principales retos económicos del país en su discurso anual ante la Asociación de Empresa Familiar Andorrana (EFA) esta mañana en Andorra la Vella.
Lladós ha enfatizado la necesidad de reforzar la resiliencia económica ante la fuerte dependencia de sectores tradicionales como el comercio minorista, la hostelería y los restaurantes. Ha pedido diversificar hacia industrias de mayor valor añadido para impulsar la productividad, señalando que el crecimiento del PIB nacional ha superado la media europea en tres o cuatro veces —y ha excedido incluso el de España— desde la pandemia. Sin embargo, esta expansión se ha impulsado en gran medida por el aumento de la población activa, lo que ha limitado las ganancias en PIB per cápita.
A pesar de estas limitaciones, Andorra parte de una posición sólida, con un PIB per cápita ajustado por poder adquisitivo que la sitúa entre las 15 primeras del mundo. Las fuentes de ingresos se han diversificado progresivamente, con fuertes aumentos en impuestos directos como el IRPF, el impuesto de sociedades y el de no residentes. Esto ha reducido la dependencia de los impuestos indirectos basados en el consumo de los visitantes, amortiguando el impacto de disrupciones como los actuales problemas en Pas de la Casa.
En cuanto al gasto, Lladós ha destacado el aumento de la inversión pública en vivienda e infraestructuras, junto con mayor financiación para la sanidad y la educación para fortalecer el estado del bienestar. También ha insistido en que la innovación es vital para el crecimiento futuro. La deuda pública cerrará el año por debajo del 30% del PIB —el nivel más bajo desde 2011 y muy lejos de los picos de la pandemia—, lo que da flexibilidad a un pequeño Estado para capear crisis.
Las presiones demográficas son un reto importante, con proyecciones oficiales que muestran un fuerte aumento de la población mayor de 65 años para 2040 en todos los escenarios migratorios. Esto tensionará el sistema de pensiones y las finanzas públicas, junto con las necesidades de cuidados sostenibles para ancianos y soluciones habitacionales.
El presidente de la EFA, Daniel Aristot, ha dado la bienvenida al panorama económico general positivo, pero ha criticado el dominio de los sectores tradicionales y la ineficiencia de las múltiples administraciones públicas en un país de 88.000 habitantes. Ha instado a fortalecer las alianzas público-privadas para impulsar ahorros de costes.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: